Si de todo aprendo, no hay paso equivocado

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Muchas veces podemos arrepentirnos por haber tomado un camino en ligar de otro, por haber dado un paso en una dirección que representó una experiencia indeseable.

Pero si tan solo entendiéramos que cada paso ha tenido una razón de ser y que vamos creando nuestro futuro con cada uno de nuestros pensamientos, enfoque y atención a lo largo del camino, seríamos capaces de apreciar que no pudimos haber dado ningún otro paso, porque para él era que estábamos preparados y solo con él estaban en resonancia nuestra vibración.

Éste momento ya ha sido creado, el paso que estamos dando justo ahora, ya lo atrajimos a nuestra vida… No podemos hacer nada por él, sino disfrutarlo y hacer lo que está a nuestro alcance para dirigir los próximos.

Pero no podemos pensar nunca que ningún paso que dimos, fue equivocado, todos fueron respuestas del universo correspondiendo a nuestro llamado y cada uno de ellos nos permitió crecer, conocernos, aportarnos nuevas herramientas, nuevas perspectivas… Y sí, quizás era el paso que necesitábamos dar para conocer a esa persona especial o concretar algún proyecto, incluso cuando aún no logremos ver la unión entre un punto y otro.

Enfocarte en lo que te duele, te causará sufrimiento. Enfocarte en la lección, te permitirá seguir creciendo.

Todo dependerá de cómo se mire

Un cambio de enfoque no solo nos va a permitir ver lo que ocurrió de una forma favorable, sino que  nos dará la oportunidad de sentirnos mejor y es el bienestar lo que a fin de cuentas resulta prioritario cuando de creación de experiencias se trata.

Cualquier pensamiento que nos arrime al dolor, debe ser dejado pasar, sin prestarle mayor atención, pues ellos siempre tienen refuerzos y si mordemos el anzuelo con alguno, pronto nos veremos rodeados de una nube gigante de pensamientos torturantes, que nos imposibilitarán sentirnos bien y desde allí, le daremos la bienvenida a nuestras nuevas vivencias.

Por eso es importante que si vamos a voltear al pasado, no nos enfrasquemos en lo que duele, en lo que no resultó como quisimos, en lo que nos hace sentirnos avergonzados, culpables o fracasados… Cada paso que dimos contiene una ganancia, incluso cuando aún no sea evidente.

Tampoco es conveniente hacer un análisis detallado de lo que deberíamos sanar, eso nos centra en el dolor, nos lleva a él y nos conecta con el malestar. Agradezcamos cada experiencia, a fin de cuentas vinimos aquí a sentir, a aprender a amar, a ser felices a pesar de lo que ocurra y a veces  es necesario eso que no nos gustó vivir para completar la experiencia y para enseñarnos a ver la vida con los cristales de la valoración, del agradecimiento, del amor, de la compasión…

No hay paso equivocado, ninguna experiencia está de más… No podemos cambiar el pasado, solo mirarlo con agradecimiento y sacar de él el mayor provecho, convertirlo en nuestro trampolín y no en un grillete, porque no podemos hacer nada con lo que pasó, pero sí por lo que está por pasar. Convéncete de que lo mejor está por venir y la vida se encargará de sorprenderte.

Por: Sara Espejo – Rincón del Tibet