Dices que lloro por tonterías; por fin te diste cuenta de lo que eres… ¡Una tontería!

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Te escuchaba a lo lejos, solo te escuchaba decir que lloraba por tonterías, que era una pila débil que no se daba cuanta de lo tonta que se miraba al llorar por cosas tan simples, que cualquier entendería y superaría con el tiempo. Solo podáis ver a tus labios moverse, pintando en el aire palabras estúpidas llenas de ego y altanería, pretendiendo conocerme, siempre pretendiendo conocerme. Al final solo cerré mis oídos y cerré mis ojos para poder abrir mis labios, para evitar ver tu rostro lleno de orgullo por haber pisoteado mi corazón, por haber logrado tu objetivo, verme llorar y pretender que soy débil por llorar por un fracaso, porque todo el tiempo que invertí en ti y la oportunidad de estar a tu lado fue un fracaso en mi vida, algo que no me enorgullece y nunca lo hará.

Te escuché y miré demasiado, era mi momento y comenzaba en el momento en el que me di cuenta que tenia que dejarte ir, pues lo que estaba perdiendo era muy poco, y por muy poco las lagrimas salían de mis ojos. Me tocó el turno de hablar, no volver a callar demostrar que había muchas cosas que decir pero muy poca oportunidad, ahora puedo porque no tengo que decir nada más que decirte adiós y alejarme pronto de ti para no volver a fallarme a mí misma entregando mi tiempo y mi vida a un patán que no sabe valorar lo bueno cuando lo ve. Yo soy mejor que tú y te lo he demostrado, pero obviamente no dirás nada, no puedes decir nada porque sabes que es la verdad, que soy mejor que tú y que siempre lo he sido, porque yo se pude soportar el dolor, las balas que tiraste sobre mi cuerpo y los desgarres que hiciste en mi piel com tus garras llenas de mentiras e ironías.

Dices que lloraba solo pro tonterías y no entendía tu punto hasta en este momento; te doy la razón, es verdad que lloró solo pro tonterías, por cosas sin sentido, pero sobre todo por cosas sin valor, en pocas palabras… por ti. Es verdad, eres una poca cosa, algo que no tiene valor y que puede desecharse sin problemas, porque al final de quitarte de mi camino me estaré deshaciendo de un dolor más, de un peso más; estaré ganando tiempo y estaré dejando el camino libre a otra persona que sea mejor que tú, que me de todo lo que tú no pudiste darme y todo lo que deje ir por ti. Perdí mi tiempo nadie, por nada. No tienes valor ahora en mi vida y me alegro por haberte dejado ir.

Vete olvidando de la idea de regresar a mi vida, porque las puertas han quedado cerradas para ti de forma permanente, no quiero tenerte en mi vida, no quiero volverme a topar contigo y tener que mirar de nuevo tu cara. Estoy bien sin ti y ahora sé que es lo único que importa.