Todos estamos dispuestos a buscar el perfecto amor… ¿pero si nunca llega? 

0
1294

Después de escuchar miles de historias, en las que un hombre y una mujer se conocen, se gustan y viven felices por siempre, comenzamos a pesar en el día en que encontraremos el amor de nuestra vida y, es en ese momento cuando todas nuestras esperanzas comienzan a crecer en la búsqueda del amor verdadero, de esa persona que hará que nuestra vida tenga un cambio de 360 grados, donde cada día se convierta en nuestra razón de vivir porque sabemos que nosotros seremos la suya. Comenzamos a planear una vida con una persona que aún no coceemos pero que sabemos que será perfecta, porque creemos en la posibilidad de encontrar a eso que se llama nuestra media naranja, sin pensar en el error ni en el desamor.

Pensamos que en algún lugar de la tierra se encuentra la persona que compartirá con nosotros toda su vida y que hará que nuestros días sean cada vez mejores, que nos harán guardar en nuestra memoria los mejores momentos de nuestra vida, esos momentos que sabemos que solo podremos pasar con esa persona, esa persona que mira hacia la ventana al mismo tiempo que nosotros, mirando al cielo y suspirando por el mismo amor y, con una sola esperanza de encontrar el amor. Todos estamos dispuesto a ir en búsqueda del perfecto amor, de ese que hemos estado escuchando hablar en los cuentos de hadas, que vemos en películas y que soñamos cada noche al ir a dormir. Todos estamos esperando a su llegada y nunca pensamos en la posibilidad de preguntarnos… ¿pero si nunca llega?

Miles de personas han tenido que pasar amargas situaciones en búsqueda del amor de su vida; han tenido que pasar tragos amargos con personas que les hicieron daño y que nunca pudieron darse cuenta que le entregaron su corazón a la persona equivocada, pero confiaron en ellos y al final solo golpearon sus espaldas. La desilusión del amor cubrió su corazón, las esperanzas murieron y prefirieron cerrar sus puertas a cualquier posibilidad de encontrar el amor. Algunos de ellos no tuvieron oportunidad de pensar en qué pasaría con ellos y sus ilusiones si el amor no llegaba a su vida, no tuvieron tiempo antes de cerrar sus puertas para siempre. Por malas experiencias perdieron la oportunidad de dejar entrar a la persona correcta, no pudieron darse cuenta que tenían que seguir luchando por una pequeña posibilidad de encontrar a la persona correcta en medio de millones de personas.

Encontrar el amor no es fácil, pero tampoco es imposible. Es cierto que no tenemos que encerrarnos a la idea de que encontraremos a la persona perfecta porque quizá no sea el caso, pero si pensar que nadie es perfecto y que quizá podremos encontrar a la persona correcta a pesar de no ser perfecta. No tenemos que dejar que nuestra vida se vaya pensando en la persona que será para nosotros, sino que debemos disfrutar ese tiempo mientras él o ella se encuentran lejos; disfrutar el momento para nosotros y nunca dejar ir esa pequeña esperanza que tiene que vivir dentro de nosotros y esperar a que él o ella llegue en el tiempo que tenga que llegar. Aprender que no importa lo que pase, nunca tenemos que cerrar la puerta a la oportunidad de encontrar el amor en la persona correcta.