No necesito que nadie me baje la luna… la puedo bajar yo solita 

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Estoy cansada de escuchar cuentos de hadas, de ver en las calles a chicos prometiéndoles el sol, la luna y las estrellas a una chica para conquistarlas; ver como las chicas se desbaratan al escuchar palabras dulces que endulzan su oído convirtiéndolas en una nueva presa de un cazador que no descansa. Soy testigo de lo que nunca quiero convertirme, no quiero estar esperando a un príncipe azul que no hará otra cosa más que prometer una vida feliz por siempre intentando seguir cazando de un lugar a otro doncellas que caían en la misma trampa que la princesa. Solo quiero quedarme en este lugar, disfrutar de la vista y seguir viendo a esas chicas que lo creen todo y siguen sentadas esperando a que llegue su príncipe a rescatarlas.

Hay miles de chicos que prometen bajar la luna a la chica que quiera estar a su lado, soportar sus mentiras y seguir su mismo juego pretendiendo una historia de amor donde su existe una aventura. Lo he visto; he visto como las chicas creen todas las palabras, extienden sus brazos para tomar su nuevo regalo y al final se quedan con los brazos cansados, esperando con un corazón roto y desilusionado. Alguien me prometió en alguna ocasión bajar mi propia luna, pero preferí no tomar el riesgo pues sé que si quiero la luna, yo misma puedo bajarla sin la necesidad de que alguien este a mi lado.

No puedo creer palabras con facilidad, pues otras veces he caído en la trampa y me han dejado sola esperando a cada una de las promesas con las que lograron engatusarme y al final, solo largarse mientras yo sigo espesando su respuesta. Ahora soy diferente, pues he aprendido que todo lo que necesito es ser fuerte y no dejarme engañar de nuevo por mentirosos que solo buscan encajar sus dientes en carne fresca y pretender sentir algo mientras consiguen lo que quieren y después dejarte en mismo lugar pero con el alma hecha pedazos.

Quiero mantener mi dignidad como hasta el día de hoy, sobre todo demostrar que no hay nadie que pueda bajarte la luna, y si lo necesitas puedes trabajar y esforzarse todo lo que dudas por bajarla tú solita. No estoy esperando a mi príncipe azul porque deje de creer en cuentos de hadas desde que era pequeña, crecí con la experiencia, el dolor propio y ajeno, dispuesta a no volver a caer y seguir construyendo mi camino sola, pues no seré princesa, pero soy mujer, una mujer fuerte que no depende de nadie y nunca lo hará, porque con sus propias manos puede hacer lo que se proponga a pesar de todos los obstáculos.

Si quieres bajarme la luna para conquistar mi corazón, será mejor que te detengas a pensar en una idea mejor, una oferta que logre convencerme de que podrás hacerlo, pero sobre todo que yo no podré hacerlo sin ti. Lo mejor será que te inventes una historia mejor y que conmigo lo hagas diferente, porque aprendí a no caer de nuevo con palabras dulces.