Escuché mucho sobre el amor, pero todo cambia cuando llega el momento de enfrentarte a él 

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Es muy fácil opinar siendo la tercera persona. Es muy fácil quedarte cerca para ver lo que pasa y poder ejercer una opinión sobre lo que sucede, sobre todo, se vuelve más fácil cuando no eres tú quien siente el dolor, quien no ha perdido alguien importante y tiene que decir adiós a todos sus sueños que han quedado rotos frente a ti. Es muy fácil dar tu opinión y tomar una decisión con la cabeza fría, porque los problemas no soy tuyos, no te pertenecen y no te han hecho sentir caer; no eres tú quien tiene que decidir.

Escuché mucho sobre el amor antes de que llegará a mi vida; escuché a muchas personas sufrir por un amor no correspondido, y en ese momento, no era capaz de darme cuenta de todo lo que puede suceder dentro de ti, cuando sientes una explosión en tu pecho, que quiere salir y te hace sentir ansias por todo el deseo que te agobia al querer estar a lado de una persona sin poder hacerlo. Pude ver, lejos de mí, muchas historias de amor que a pesar de ser correspondido, existía una barrera más fuerte que ellos para poder mantenerse juntos, entre ellos pude ver la distancia como enemigo. Antes de enamorarme, pude darme cuenta de la felicidad que puede provocar una persona en tu vida cuando sabes que estará a tu lado por siempre, y es esa la persona que siempre soñaste tener a tu lado.

Hay muchas cosas que se pueden decir del amor, pero solo tienen validez las que han tenido la oportunidad de toparse con él. Todas las personas que no han tenido la dicha de sentir amor, no deberían tener el derecho de opinar sobre él, porque cuando llega el momento de sentirlo, todo lo que un día pensaste y opinaste sobre él, cambia. Yo dije muchas cosas a pesar de que nunca me había enamorado, pensé que tenía el derecho de juzgar a esas personas que han llegado a perder la cabeza por estar enamorados. Pensaba que sentir amor solo era una experiencia, algo que no forma parte de ti, ni tiene la capacidad de tomarte y manipularte cuando menos de lo esperas.

Estaba equivocada al pensar todo esto, pues fue hasta el momento en el que me encontré frente a frente con el amor, que pude entender lo que pasaba dentro de ti cuando comienzas a dejar de pensar en ti mismo y comienzas a mantener en tus pensamientos a esa persona; cuando comienzas a perder el sueño por no poder dejar de pensar e imaginar miles de historias con esa persona que te ha robado el alma. Ahora sé que no es fácil tomar decisiones cuando tu corazón y tu cuerpo dependen de un sentimiento. Pude darme cuenta que no es sencillo decidir, decir adiós a una persona que amas pero que no hace nada bueno en tu vida; que es difícil pensar por ti misma y tomar decisiones aunque tomes el riesgo de perderla. Ahora sé lo que se siente estar enamorada y tengo que aceptar que estaba equivocada, amar no es sencillo, mucho menos cuando existen obstáculos para estar a lado de la persona que amas. No me queda más que aconsejar, que si no conoces el amor de cerca, lo mejor es no opinar.