Él era su inspiración, pero con el tiempo se convirtió en sus pesadillas 

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En alguna mañana cualquiera de su vida pasada, se levantó y pensó que aquel día sería como cualquier otro, pero lo que no sabía es que firmaría el contrato con el dolor que ahora la asecha cada mañana y por las noches hace que no pueda parar de llorar. No sabía que en aquella mañana encontrara al amor de su vida, una persona que se convertiría en su todo, pero que la vida le quitaría.

El momento en el que se dio cuenta de que aquel ser existía, sintió que no había conocido a alguien igual él, que esta vez estaba enamorada y que ese sentimiento que sintió al verlo por primera vez nunca nadie había logrado en ella. En el momento, sus ojos se iluminaron, su corazón no dejaba de palpitar y en su mente solo existía la posibilidad de estar a su lado. Se acercó discretamente intentando coquetear, llamar su atención con la esperanza de que él se diera cuenta que era la mujer de su vida, o por lo menos eso era lo que pensaba en su fantasía. Él la miró (parece que lo había conseguido); llamo su atención como ella lo esperaba y él se dio cuenta de lo que tramaba. Ella no sabía que tipo de persona era, qué era lo que pensaba, cual era su carácter, sus metas o sus fobias; no sabía absolutamente nada de él, pero decidió tomar el riesgo de todas maneras. Él se acercó a ella, dijo un simple hola, algunos halagaos y consiguió contacto con ella.

Pasaron los días y ella conseguía su objetivo, parecía que lo había enganchado. Salieron algunos días, donde platicaban de sus gustos, quienes eran y quienes querían ser. Ambos parecían sentir el mismo sentimiento, las mismas ganas de mantener una bella relación, tratando de encontrar el amor. Ella se sentía emocionada cada vez que sabía que estaba a punto de estar cerca de él, no sabía que hacer cuando el se acercaba demasiado porque su corazón en cada palpitación parecía abandonar su cuerpo. Él sabía lo que ella sentía, y lo que ella no sabía es que el pensaba solo en la facilidad de tomarla para después dejarla; solo quería pasar un tiempo con ella, pero en el plan de tenerla iba incluido el plan de algún día abandonarla. Mientras, ella sin darse cuenta solo imaginaba cosas eternas, pues nunca pensaba en que un día él se iría.

Siguió yéndose el tiempo y ella lo logró lo que en un principio deseaba, él estaba con ella. Él sabía que estaría solo un poco de tiempo con ella, hasta que encontrará a alguien que pudiera tomar su lugar; ese día llegó y decidió la manera en la que tendría que irse. Cuando él se fue de su vida, sin explicaciones y con rapidez, ella no sabía que era lo que hacer, el dolor la consumió de inmediato y lo único en lo que pensaba era en el pasado, en aquellos días en que estaba a su lado y el tiempo se detenía; necesitaba de un día más con él. El amor que había sentido por aquel hombre, ella lo convirtió en su peor pesadilla; haciendo que deseará nunca haberlo conocido. Ella aún llora por las noches intentando descifrar el motivo de porqué el se fue, pero lo que ella no sabía es que él lo había planeado desde el primer día.