Las caídas sirven como experiencia para aprender a caminar

0
192

¿Quién no ha caído por lo menos una vez en su vida? Todos hemos tenido que aceptar cosas que no nos gustan; todos alguna vez en la vida hemos escogido una mala decisión y hemos tenido que vivir las consecuencias de ello. Todos hemos conocido por lo menos una vez la traición, el dolor y todas esas cosas negativas que marcan nuestras vidas con cicatrices que duran un tiempo en sanar.

[SM-Responsive][/SM-Responsive]

Todos sabemos que la vida no es fácil que muchas de las veces tendremos que toparnos con cosas y situaciones que no son agradables, pero también sabemos que no podemos hacinada para evitarlas y que aunque no nos guste tenemos que afrontarlas, que aunque no nos gusté no podremos evitarlas. Pero muy pocos saben entender como funciona la vida y todas esas situaciones dañinas para cada uno de nosotros. Son pocas las personas que han sabido sobrellevar muy bien las situaciones negativas dentro de su vida y han sabido levantarse de cada una de las caídas. Son muy pocas las personas que saben como pueden tomar cada error, cada fracaso, cada caída y cada mala decisión tomada como una arma para la vida y la experiencia. Muy pocos lo saben y aún un pequeño número ha sabido aplicarlo en su vida. Debemos aprender a ver las caídas como amigas, como aliadas y como una bendición para las cosas que se han de venir, porque si caemos una vez quiere decir que más adelante vienen más caídas y en cada una de esas caídas debemos aprender a sacarles provecho y saber como valorarlas y obtener lo mejor que se pueda para aplicarlo a nuestras vidas. Debemos comenzar a trabajar y ver en que fallamos, qué fue lo que hicimos mal, aprender del error y grabarlo dentro de nuestra mente y corazón para que la próxima vez sepamos como debemos reaccionar si tenemos que pasar de nuevo por algo parecido.

 1

Quisiéramos todos saber como lidiar con las cosas negativas de nuestra vida y sobre todo en ese momento donde todos sentimos que la vida va perdiendo el sentido por una pequeña prueba a la que nos enfrentamos. Es muy difícil ver el lado bueno mientras sentimos el dolor y el fracaso cerca y frente a nosotros. Es difícil, pero no imposible porque solo debemos de tomar todo el aprendizaje de lo que tuvimos que hacer para caer, de todo lo que hicimos mal y sobre todo pensar en las cosas que hubiéramos hecho para evitar el mal momento.

Las experiencias de los fracasos no solo nos ayudan a nosotros mismos, sino que esa misma experiencia en algunos momentos nos ayudará y nos llenarán de sabios consejos para las personas que nos rodean y tengan que enfrentarse a la misma prueba que nos hemos enfrentado nosotros. Es por todo esto y más que tenemos que mantener siempre bien abiertos nuestros sentidos para que podamos recuperar las cosas buenas de todo lo que tengamos que afrontar en la vida y meditar para poder aplicarlo en conocimiento y en experiencia.