Tu decidiste irte, yo decido no dejarte volver.

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Para ser honesta debía estar acostumbrada, acostumbrada a no ver tu fea sonrisa, que para mí era la mejor, a no volver a percibir tu aroma, ni recorrer toda tu cara con mi nariz, debía estar acostumbrada a muchas cosas que tenían lazos contigo, y aquí estamos, recordando todos y cada uno de tus lunares, hasta los que no estaban muy visibles.

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Las peores acciones vienen de quien menos lo piensas, un día estabas y al otro ya no, sigo sin entender que fue lo que hice mal, que tan malo fue que te alejé de mí, ¿que pude haber hecho mal?, Me lo pregunto una y otra vez.

¿Qué tan malo es amar a una persona? No creo que sea malo amar, quizás no estabas acostumbrado a que te amaran con la fuerza que yo lo hacía, quizás eso era lo malo que yo hice, amarte como nadie te amo antes, si claro, te entregue todo cuando tu no me lo pedías, ese fue mi error, mi más grande error, amarte de manera desmedida.

Quería darte todo lo que según yo te merecías, pero mientras yo me dedique a amarte, tú te dedicaste a olvidarme, mientras más trataba de acercarte, más te alejabas, y cuando me vine a dar cuenta, te fuiste sin dar explicaciones, te deje ir cuando realmente quería que estuvieras cerca.

No tuve el valor para irme, solo me quede, me quede a esperar, ciegamente, no me daba cuenta que me alejabas porque había alguien más, y cuando me di cuenta, supe que yo no lo había hecho mal, yo me había equivocado, pero no como lo imagine, yo había hecho las cosas bien, pero había elegido mal, por haberme dado cuenta de la clase de persona que eres. Ahí entendí todos tus desplantes, tus malos tratos, tus malas palabras, no me merecías, nunca lo hiciste, y lo sabías, por eso nunca hiciste nada para recuperarme, y te dejé ir, y no solo te dejé ir, también te digo que no intentes volver.

Espero entiendas que, si te amé, pero me amo más a mí misma, me merezco la felicidad y no desprecio, y tu aún no sabes lo que se siente amar, lo más parecido al amor que conoces es el egoísmo, “lo único que teníamos en común era que los dos te amábamos sobre todas las cosas”.

Antes de amar de nuevo, he aprendido a amarme a mi primero, soy consciente que, si me hubiera valorado a mí misma, nunca habría perdido mi tiempo con alguien como tú.

 

Por: Amante de las letras

Editado por: Sunky