La verdad ya no quiero que sigas aquí. No quiero que sigas atormentándome con el recuerdos intentando volverme loca al traer de nuevo todas esas cosas que me has hecho y dicho mientras estuviste a mi lado. No fuiste una persona buena en los últimos días y me hiciste pasar cosas que pude haberme ahorrado si no hubiera abierto las puertas de mi corazón. Pero lo que pasó ya fue y es momento de seguir adelante a pesar de todo porque no estoy dispuesta a seguir soportando tu presencia en mi vida perdiendo el aliento y mi vida cada vez que vuelves e intentas irte de nuevo. Si vas a ir vete de una vez y no mires atrás.

Tantas veces me has demostrado y dicho que por fin te irás pero al final después de un tiempo regresas diciendo que fue un error. No te entiendo y ni quiero hacerlo porque me estoy cansando de lo mismo, me estos cansando de esperarte y estando con la incertidumbre de si volverás. Ya no quiero que vuelvas a pesar de que sé que eso lastima mi corazón porque no podré negarte que aún siento cosas por ti, las mismas cosas que sentí desde el día en que me di cuenta que estaba enamorada de ti pero, las apariencias engañan y tú no fuiste la excepción. Estoy casada de seguir creyéndote y dejarte entrar de nuevo para ser lastimada una vez más. Has dicho que te irás y quiero pedirte como último favor qué no vuelvas más porque de verdad me encuentro cansada de ti y de este juego que parece no tener fin.

Adiós. Te digo con toda seguridad que esta es la última vez que nos volvemos a ver de esta manera, en una manera donde antes caía como una ingenua porque después de hoy no volverás a mi vida; yo me encargaré de no dejarte entrar de nuevo porque sé que no podré seguir después de tantos golpes que ya he recibido.

Te escucho y vuelvo a escucharte cada vez que me lo pides, lo hacía porque eras importante y porque también yo quería estar a tu lado y mantenía el miedo de que te fueras de nuevo y me dejaras sola otra vez. Tenía tanto miedo de perderte para siempre que volvía a recibirte con los brazos y el corazón abierto sin juzgarte. Pero la siguiente vez que vuelvas (aunque espero que no lo hagas) no te recibiré de la misma manera. Estas advertido de que esta vez no seré la misma y no tendrás la entrada de nuevo a este lugar que fue de ambos y tu te encargaste de destruirlo con el poco valor que le dabas y yo sin darme cuenta.

Estoy feliz y esta vez que me despido de ti sin miedos, sin tristezas y con la ilusión de que encontraré a una persona mucho mejor que tú. Sé que encontraré una persona que me llene de la manera en la que tú no lo hiciste, que me enseñe todas esas cosas que tú nunca hiciste y me de el amor que tú no me ofreciste. Te bendigo y espero que te vaya bien en la vida.



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