Nunca pensé que un día me daría cuenta que es mejor estar sola que a tu lado. Nunca pensé que llegaría el día en el que pudiera verte a los ojos fijamente mientras te digo que ya no significas nada en mi vida, que ya no estoy dispuesta a seguir a tu lado por ningún motivo.

No fue fácil llegaran punto donde me encuentro, al punto de poder sacarte de mi corazón, de mi mente y de mi piel. No fácil por todo lo que tuve que pasar para aceptar que no era justo que siguiera a tu lado a pesar de todo lo que me hiciste, a pesar de que estuviste a mi lado por pena, por compasión. No fue fácil aceptar que nunca signifique algo en tu vida, que estuviste a mi lado porque no querías decirme la verdad para no sentirte mal por ello, para no verme llorar y preferiste mentirme para sentirte bien contigo mismo mientras alimentabas las ilusiones, mientras alimentabas ese futuro que me imaginé a tu lado. Pero ya no más.

Ya es momento de decir adiós al dolor, a las heridas y a todos esos recuerdos que me hacen regresar a el tiempo que me hiciste sentir amada por pura pena, al tiempo que me hiciste sentir que me querías y que te importaba mientras encontrabas la manera de decirme la verdad, de decirme que ya no querías estar a mi lado porque ibas detrás de esa persona que estaba en tu corazón antes que yo llegará a tu vida. No encontrabas la manera de hacerme entender que no me amabas pero sin lastimarme, sin que tuviera que reclamarte absolutamente. Esa parte aún puedo entenderla. Sé que estoy dispuesta a ponerme en tus zapatos y entender el motivo por el cual seguías a mi lado a pesar de que no me amabas, es difícil decirlo pero es la verdad: estabas conmigo porque lo sentías como una obligación.

Fue difícil despertar del sueño, frotarme los ojos, abrirlos y darme cuenta de todo lo que no pude ver, de todos esos detalles que ahora sé que funcionaban como señales y que ahora funcionan como señales de que nunca me amaste, de que solo fui un tipo de aventura al principio y después todo se salió de control, después no supiste como remediarlo y decidiste seguir mejor a mi lado a pesar de que no sentías absolutamente nada por mí. Quiero tu felicidad a pesar de todo esto. Quiero que seas feliz a pesar de que me hiciste las heridas más grandes que nunca nadie me había hecho. Sigo amándote a pesar de todo lo que sucedió a pesar de todos los momentos amargos que he tenido que pasar después de quitarme la venda de mis ojos.

Es un buen momento para decirte que puedo seguir mi vida sola y poder decir con toda firmeza que ya no me haces falta, que ya no eres una necesidad y que he aprendido a caminar sola, que ya no necesito de ti.



     Compartir         Compartir