Y yo que me creía tan lista, me he estampado de frente y sin freno con la ingenuidad que sembraste en mí con tus mentiras, en mi defensa, si es que sirve de algo, debo comentar que eres un experto en el arte de la seducción con base en la falsedad.

Todo de lo creí. Por mucho tiempo me hiciste creer que el amor existía y estaba viviendo en nuestra casa, pues contigo a mi lado no me faltaba una sonrisa al día, mil besos diarios y siempre tenía un oído endulzado por tu malicia y tus mentiras. Tal parece mi corazón se endulzó con tus mentiras, pero ahora me doy cuenta que soy la única a la que le ilusionas el alma.

sad

Debí haberlo intuido, no podías ser tan perfecto, desde que te posaste en mi vida, todo comenzó a caminar sobre ruedas, como con engranes de reloj suizo, todo marchando a la perfección, todo era demasiado bueno. ¿Cómo pude caer tan profundo en tu falsedad y por tanto tiempo? No soy tan lista después de todo.

Pero como no iba a confiar en ti, si traspasaste esas enormes murallas que resguardaban y mantenían a salvo a mi corazón, te metiste hasta la cocina, me enamoraste, o eso creía, ahora sé que solo me engatusaste y utilizaste.

Me convenciste de amarte, lo hiciste con tu forma perfecta de mirarme, de hablarme con esa voz que estremecía cada parte de mi cuerpo, con esas palabras que me orillaron a sacarme el corazón y ponerlo en el bolsillo de tu pantalón. Esperé tanto tiempo a alguien como tú, alguien con ese sentido del humor que encajaba perfecto con el mío, con ese ser perfecto que terminaba cada malentendido con una pelea de almohadas en la cama. No creí que sería tan efímero.

Una vez me dijiste que con el corazón roto no se puede andar por la vida, pero que tampoco podemos construir barreras que impidan dejar entrar a alguien que esté dispuesto a pegar cachito por cachito ese fracturado corazón, me dijiste que te pasó, que estuviste tan roto que creíste que no podrías volver a amar. Ahora me pregunto si ya pasaste por una fuerte ruptura, como puedes hacer eso con alguien más, porque  no soy solo yo la que está rota del corazón por tu culpa, somos dos a las que nos haz destrozado el alma. ¿Cómo es que tú pasaste por esto, y puedas hacerlo a alguien más?

bye

Y ahora, justo cuando comprendo que jugaste con las dos, ahora que decido dar la vuelta y dejarte en paz, ahora que me refugio en café caliente para evadir el frío de la soledad que dejaste en la casa, es ahora cuando vienes a decirme que quieres estar aquí. Si este siempre ha sido tú lugar como dices, no hubieras buscado calor en otros brazos como lo hiciste.

Aprendí mucho de ti, sé que debo estar con alguien no solo que me ame, sino alguien que no me lastime. Ahora tú entiende que no soy un álbum de colección, si buscaste algo en alguien más es porque no soy lo que necesitas, y créeme, tú no eres lo que merezco. Así que vete, corre ve a abrazarle, a endulzarle el oído, vuelve hacer que te crea.

Eres un maestro en la mentira. Lo vas a lograr.

Solo por favor, a mí ya déjame en paz. Yo ya no te creo más.

Idea original: Fernanda Arana



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