Y cuando en las mañanas nadie te despierta, y cuando en las noches nadie te espera, y cuando puedes hacer lo que quieras, ¿Cómo le llamas a eso, libertad o soledad..?

Vivimos una época en la que, al parecer, la soltería es el estado ideal del ser humano. En donde poco a poco se han ido rompiendo los esquemas que nos vendió Disney, las telenovelas, y sobre todo, el que nos enseñó la familia y la sociedad desde que nacimos. En donde el amor (aparentemente) ha dejado de ser prioridad para convertirse en una simple opción. Personas que no necesitan la presencia de nadie en su vida, porque se bastan y se sobran con ellas mismas, personas fuertes que saben manejar cualquier tipo de situación, independientes, con mejores trabajos y mejores sueldos, que viajan, no se privan de nada y hacen lo que les da la gana (lo cual está muy bien). Bendita libertad, la excusa perfecta para no complicarnos la vida.

Aunque más bien, desde mi punto de vista, vivimos en la época de la cobardía y egos lastimados. En la del amor del toca y corre, así, sin complicación ni compromiso, no vaya a ser que te vayas a enamorar. En la de personas que llevan de frente la bandera de la libertad y en su corazón un alto precio por llevarla: la soledad.

Pero no se confundan, la soledad no es mala, al contrario, también es una excelente compañía. Cae muy bien de vez en cuando. Es un buen tiempo para conocerte y reencontrarte contigo mismo, para reflexionar qué te agrada o te molesta de tus actitudes y trabajar así con tu yo interno, para crecer y madurar, para disfrutarte, para apapacharte un rato, para saber lo que quieres y lo que no quieres, para abrirte y conocer nuevas amistades y fortalecer las que ya tienes, para madurar un buen criterio acerca de una relación amorosa.

1517493_726848267405921_7526756961545618875_n

El problema es que confundimos independencia y libertinaje con libertad. Porque la verdadera libertad no tiene nada que ver con un estado civil, para disfrutar de ella no importa si eres soltero, casado, viudo, si estás en un noviazgo, en unión libre. De hecho, la libertad en su estado más puro no existe, es un ideal que todo ser humano desea alcanzar porque desde que nacemos siempre dependemos de algo que termina por limitarla: necesidades fisiológicas, sociales, económicas, emocionales, etc. Y todas estas restricciones y limitaciones hacen que ningún ser humano sea totalmente libre, aunque tendemos a una inclinación natural a serlo tanto como nos sea posible.

La verdadera libertad  es preciosa, es un estado del alma, un estado interior en donde tienes el dominio absoluto de ti mismo. Es el derecho que tienes de ser tú mismo, de actuar, de pensar y de hablar libremente sin hipocresía, sin presiones, sin chantaje. Es ser conscientes de tu propia vida y de lo que haces con ella, pues en esa libertad radica el cómo la vivirás. Libertad es no vivir esclavizado al pasado ni atado al futuro, es vivir y disfrutar el presente.

Pierdes tu libertad cuando eres lo que los demás quieren que seas, cuando un trabajo no te hace feliz, cuando estas en una relación que no te llena, cuando odias la rutina de tu vida, etc. Por lo que como ya lo dije, la libertad no puede limitarse a un estado civil.

Entonces ¿de verdad eres una persona libre? ¿O es sólo una excusa más para justificar que estás sola o solo, cuando en realidad te encantaría tener a tu lado a alguien que te quiera y merezca la pena? ¿De verdad no te agobia la noche cuando terminas dormido en una cama vacía con el celular en una mano y la soledad en la otra? ¿De verdad no hay días en que sientes que ya no aguantas más la jodida vida y sólo quisieras tener un brazo donde recargarte y llorar hasta que sientas que todo va a estar bien? ¿O qué tal una simple mirada cargada de ternura cuando sientes que la maldita soledad te cala hasta los huesos, que estás sola y nadie te quiere? ¿No te gustaría que alguien te llevará de la mano gritándole al mundo que te ama y eres lo mejor que le ha pasado en su vida? ¿Alguien que insista en quedarse a pesar del puto miedo que da volver a amar?

1916094_10208764283534396_4103863289120214520_n

Sí, ya sé que eres muy fuerte y que el amor sólo te ha traído muchos problemas, que nunca más vas a permitir que alguien juegue con tus sentimientos y que no importa si esto te lleva a ser cada día más frío y menos humano. Al final de cuentas, te tienes a ti mismo que nunca te vas a abandonar. Que la vida es más sencilla cuando no amas a nadie, cuando no te mienten, cuando no ponen en caos tu vida, cuando nadie te agita los sueños ni te da dolor de cabeza, cuando no buscas a nadie con ansiedad ni marcas un número de teléfono, cuando no hay nadie que conozca la peor versión de ti y salga corriendo. Cuando está bien pretender que un polvo es algo sólo físico y no algo mental y sentimental.

Sólo déjame decirte que como seres humanos que somos, estamos hechos para vivir y compartir la vida con alguien, tener a alguien en quien confiar y complementar con amor todos altibajos de la vida. Pero si el amor no es lo que te mueve, ¿a qué fregados viniste a este mundo? Hasta el león que es el “rey de la selva” es incapaz de sobrevivir solo. Y quien sobrevive sin él, termina irremediablemente enfermo y solo. Además, el cariño llena de sentido nuestra vida y contribuye a nuestro equilibrio psicológico. Y sería una pena que no te des la oportunidad de amar y que te amen.

Porque aunque no lo creas, no todas las personas son iguales, todavía existen las que están dispuestas a comprender contigo el verdadero significado del amor, que te pueden respetar y valorar así como eres, personas que al igual que tú, no son perfectas y a veces, también tienen miedo, pero son lo suficiente maduras para enfrentarlo. Amores sabios que te pueden ayudar a crecer, que saben respetar los espacios y la individualidad, amores que te pueden enriquecer y hacer que tu vida sea más completa y estimulante.

Es por eso que cuando veo a personas enumerar y justificar todas las razones por las que es feliz con una soledad prolongada, creo que denota en el fondo sentimientos muy escondidos: un miedo profundo a ser rechazados, a sufrir, a no gustar, a sentirse vulnerables.

10150738_538722112929496_551763959328439406_n

Tanto la soltería como el amor de pareja son ciclos que son buenos vivir con dignidad y encontrarle el lado positivo. Lo importante es escucharte a ti mismo y tomar decisiones que te hagan feliz. A lo único que debes tener miedo es a no ser tú mismo, a desaprovechar la oportunidad de mostrarte ante los demás tal y como eres, de decir lo que piensas y compartir lo que tienes.

Nunca olvides a que has venido a este mundo: a vivir, a aprender, a luchar por lo que quieres, a amar y a ser amado. La vida es tan sabia que de algún modo siempre te va a conceder la oportunidad de jugártela por amor y está en ti vencer el miedo a tomar riesgos y atreverte a disfrutar la oportunidad al máximo.

 

 En fin, es tu vida y no es eterna… ¡disfrútala y haz que valga la pena vivirla en verdadera libertad!

 

Autor: Karla Galleta



     Compartir         Compartir