Quisiera decir con toda la certeza del mundo que esta será la última vez, quisiera hacerlo, pero en el fondo sé que no será así, sé que tú tienes la culpa de haberme ilusionado de esa manera, sé fueron textuales tus palabras cuando hablábamos a cerca de nuestro futuro, sé que no he sido yo el que me lo invente sola, y aun no me queda claro si tuviste la intención desde el principio de jugar con mis sentimientos o si fue simplemente que no entiendes el verdadero valor de aquellas palabras que pronunciabas cuando hablábamos de todas aquellas cosas que queríamos y de cómo las haríamos juntos.

Sé que para estas horas ya no tiene caso definir que fue realmente lo que paso, quien tuvo la culpa, o de tenerla ambos quien fue el mayor culpable de los dos, sé que debería apresurarme a pasar página, sé que mi mente debería archivarte en aquel lugar donde se guardan los recuerdos del pasado, donde quedan las promesas rotas, los sueños inconclusos, en aquella vitrina donde se admiran todas las derrotas y donde con el paso del tiempo cada vez van quedando más y más cubiertas por el polvo hasta que se pierden de la vista.

Lo malo de todo esto es que estoy segura de que no es la única experiencia de este tipo que he vivido, de hecho y tristemente la mayoría de mis recuerdos terminan guardándose en ese mismo lugar, y ha llegado el momento de afrontarlo, me doy cuenta de que tan culpable eres tú como lo he sido yo, al fiarme solo de tus palabras sin esperar a ver lo que con tus acciones me decías, al entregarme desmedidamente a ti, al bañarnos en las aguas de la pasión cuando la relación apenas se forjaba, ¡si he sido yo tan culpable como tu¡ porque te di lo que buscabas y no puse atención primero para ver si lo que yo quería era algo que realmente querías tú, algo que anhelabas de la misma manera como yo, simplemente decidí creerte y cerrar los ojos, deje todo en manos de mi corazón, corazón idiota que siempre se equivoca cuando anda sin supervisión.

No puedo negarme a mí misma la responsabilidad que compartí contigo y con aquellos que llegaron antes que tú, porque ahora entiendo que el mundo está lleno de hombres que son capaces de decir lo que sea con tal de saciar su sed de aventura, y yo fui la victima perfecta, esperando que tu como yo hablaras con la verdad, por eso fue que no veía mal el entregarnos en cuerpo, porque yo ya te había dado mi alma también, pero esa que se entregó enteramente solo fui yo otra vez.

Autor: Sunky



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