Querida yo; voy a redactarte estas líneas, así como soy, franca, sin pelos en la lengua. Sé que tal vez debería ser un poco más sutil, pero piensa que si no soy yo quien se sincere contigo, difícilmente alguien más lo hará

Perdona  que esta no sea la típica carta de amor como las que a ti , (la yo romántica) te gustan, que no te escriba todo lo que esperas leer, que no comience alardeándote o resaltando tus virtudes,  pero es que no podemos seguir viviendo de esta manera, hay cosas más importantes que debes saber y por nuestro bien, no me las pienso guardar.

para mi

¡Para ya de  lastimarnos, de martirizarnos! Estas en uno de esos momentos en los que tienes miedo, en los que dudas de ti misma, de nosotras, de nuestras capacidades. Detesto esa forma que tienes de complicarlo todo, de provocar una tormenta en un vaso de agua. Tú tan exagerada, dramática, desquiciada.

 

Mírame aquí, teniendo que acudir a tu rescate. La” yo eufórica” teniendo que recordarle a la ” yo dramática”  que no estamos aquí para complacer a nadie, la “yo guerrera”, teniendo que levantar del suelo  a la “yo que se rinde”, la “yo soñadora”, teniendo que reconstruir las ilusiones rotas, de la “yo fatalista”.

  

Reconozco que tú también has acudido a mi auxilio, cuando desvarío, cuando me emociono, cuando me precipito, siempre estás ahí para regresar mis pies al piso, o para volar conmigo cuando es un buen motivo.

Está bien, dejare  de hablar de nuestros defectos, para dar espacio a nuestros sueños, mira que cuando encontramos el balance perfecto entre las dos, logramos llegar lejos.

Que bien se siente mirar todo desde arriba. ¿cierto? juntas actuamos  sin miedo, con ganas, sabes bien que eso de hacer realidad lo que nos proponemos es lo nuestro.

aqui estoy

Si, sé que hoy pasas por un mal momento, pero mírame que aquí estoy yo contigo  para empezar de nuevo. Tienes que confiar en mí. Mira por la ventana el mundo es nuestro, tenemos tanto por hacer, tanto por ver, tanto por reír.

Querida amiga,no olvides nunca que te quiero mucho, muchísimo, que no hay amor mejor, así que  levanta la mirada, sonríe y vive, que el tiempo es nuestro,  y que no te quede duda de que cuando te sientas sola, siempre estaré yo para acudir a tu rescate.

 

Con muchísimo amor:” tu otra yo”

 



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