Mentiría si no admito que te he echado de menos. Que extraño tu calor, tu aroma y tus besos. Que me es casi imposible desprenderme de cada uno de nuestros recuerdos y que tanto llanto no ha logrado que deje de dolerme tu adiós, aquí muy dentro.

Te mentiría si no te digo que he optado por mirar a diario aquellas fotografías en las que apareces y aunque a veces me digo ¡ya no más! y me enfoco en otras cosas, pronto reapareces. Que tropiezo una y otra vez con tu recuerdo y que el dolor me cala cada uno de mis huesos.

te extraño más

Que aún me es casi imposible asimilar nuestra ruptura. Que los días por venir estaré acompañada de tu ausencia (debo admitir que eso me asusta). Que ya no tendré más tu cariño, tu amor, tu mirada, tu sonrisa, tus besos y no te escucharé más decirme –mi amor-.

No logro fingir ante todos que estoy bien. Que no me ha tumbado tu decisión y que sin dudarlo, ha sido lo mejor. Lo mejor ¿para quién?, quizás para ti pero para mí no, al menos así lo veo hoy. Aun permanezco encerrada en mi habitación, llorando a la menor provocación. Aún permanece en mi mente aquella escena en la que me hablas de ti y de tus planes, en la que decides que lo más conveniente es el alejarte. Y mis tontos intentos por convencerte de que te quedes, no logran conmoverte. Sin importarte cuan rota me dejabas, sin importarte el que yo te amara, el que ofreciera lo mejor de mí… tú decidiste huir.

Si, ¡huiste como el peor de los cobardes! El que ilusiona, enamora y abandona.

Echaste a la basura cada uno de nuestros planes, de aquellos sueños compartidos te olvidaste. Me dejaste pensando que pude haber hecho más por los dos, cuando la realidad es que tu no moviste siquiera un dedo. Mostraste una sonrisa hasta el último momento y me pregunto: ¿te reías de mi sufrimiento? Ya no sé y no me interesa saberlo. Cada palabra, cada lágrima y aquel dolor fueron en vano, decidiste soltar mi mano y sin ninguna palabra de esperanza de retomar algún día lo nuestro tan solo dijiste –adiós-.

tumblr_inline_o0awyodrN71qku8ft_500

Hoy después de días sigue el dolor en mi pecho y tus palabras como eco en mi cabeza. Aunque no lo quiera me tortura la idea; esa estúpida y maldita idea de que en realidad nunca me amaste; si lo hubieses hecho estarías aquí conmigo y no en donde decidiste estar. No es verdad que la prueba más grande de amor es dejar ir a quien amas, la prueba más grande de amor es permanecer y enfrentar juntos cualquier adversidad. Ni siquiera puedo comprender tu adiós, pues tampoco supiste darme una convincente explicación.

Cada canción me trae un recuerdo a tu lado. Cada espacio un momento. Tus fotografías aquellas caricias y besos. Las noches a tu lado. Y todos esos momentos que no repetirán jamás. No te detuviste a recordar cada promesa hecha, cada sueño que construiste a mi lado y cada palabra de amor que hoy no puedo pensar que hayan sido verdad.

Todo me lastima como no tienes una idea. Quisiera ser más fuerte, pero la realidad es que no sé de dónde sacar fuerzas. Tu recuerdo me ataca constantemente, inclusive en los momento más inoportunos apareces y aunque intento controlar la situación… duele. No logro contener que las lágrimas rueden por mis mejillas, no logro deshacerme de mi mirada perdida y melancólica, no logro pintar de colores mis días; se encuentran irremediablemente grises desde tu partida.

Me está siendo sumamente abrumador esta situación. No logro esta en paz siquiera conmigo misma. Pienso en ti a cada maldita hora del día. Me pregunto si estarás bien (lo más seguro es que sí), si habrás comido como debe de ser, como te habrá ido en el trabajo y tú día como habrá pintado. ¡Sí! También pienso si estas con alguien más, alguien más que ha ocupado mi lugar, alguien que besa tus labios y pone sus brazos en tu cuello. Alguien con quien compartes tus noches, tus sueños y tus más íntimos secretos. Y de solo imaginarlo… me vuelvo a romper.

ya no vuelvas

Me siento completamente una tonta y es que el plan de víctima no me va bien. Sin embargo me hubiese gustado ver señales que me anunciaran que pronto romperías mi corazón, tal vez no me hubiese entregado por completo como lo hice o tal vez sí, porque no soy de las personas que quieren a medias o dan un poco de sí. Sin embargo, no logró comprender en que fallé o si tan solo te aburriste. Quizás a alguien más conociste, no lo sé.

Sé que más temprano que tarde me cansaré de esta situación. De sentirme así y de permanecer encerrada en mi habitación. Sé que en algún momento me desharé de los recuerdos y decidiré vivir; vivir plenamente, vivir para mí y por mí, sin pensar más en lo que fue, sin pensar más en ti. No solo porque me lo merezco, sino porque mi capacidad para amar es demasiado grande y mis ganas de ser amada algún día renacerán. Algún querré volver a sentir mariposas en mi vientre. Querré volverme a ilusionar, a entregar, soñar y amar. Algún día lograré sellar cada espacio de entre aquellos pedazos rotos con los que armé mi corazón y volveré abrir las puertas de par en par, para dejar entrar a alguien que en verdad me quiera amar.

Algún día seré todo lo que fui a tu lado y no por ti, sino por mí. Volveré a sonreír y me verás tan feliz que dudarás plenamente de tu existir y de lo mucho o poco que hayas logrado en mí y es que para ese entonces ya no importará quien fuiste, sino solamente lo que hiciste y ten la certeza que para entonces tus actos habrán sido impactos que me ayudaron a levantarme con más fuerza. Y cuando ese día llegué que no te quede la menor duda que ya no te querré de vuelta.

Solamente te pido un último favor: cuando me veas o me sepas feliz, plena y dichosa sin ti, ¡NO VUELVAS! Me costó mucho superarte y sanar cada herida. Permíteme ser feliz con el nuevo ser que ha de llegar a mi vida. Quédate allá… en donde tú elegiste estar.

Autor: Stepha Salcas

 



     Compartir         Compartir