Hay una frase muy cierta que dice: “estar conectado todo el tiempo te acerca a los que tienes lejos y te aleja de los que tienes cerca” y es muy verdadera, creo que ya para nadie es algo nuevo el darse cuenta que estamos generando una dependencia a “estar en línea el mayor tiempo posible”, se está convirtiendo en un vicio incluso el levantarnos y revisar inmediatamente las notificaciones que tenemos de X red social, sin percatarnos de lo hermoso que amaneció el día o de darle gracias a Dios por un la oportunidad de seguir viviendo.

La información y la facilidad de la comunicación que nos brinda el tener acceso a Internet es un arma de doble filo, porque si bien es cierto que en la actualidad es mucho más sencillo desempeñarse en diferentes ámbitos por medio de estos instrumentos, también es verdad que dependemos de ellos mucho más de lo enteramente indispensable, poco a poco estamos olvidando la calidez de una plática frente a frente, lo bien que se sentía recibir una carta con el perfume de la persona amada, con su letra, y por medio de un cartero.

Cada vez somos más dependientes de estos medios de comunicación y los utilizamos para todo incluso en situaciones en donde los métodos antiguos son mucho mejores, estamos demasiado distraídos metidos en nuestros dispositivos portátiles, que ahora puedes estar frente a alguien y al mismo tiempo ser completamente ignorado por él, puedes tener la compañía más fría que jamás se haya dado, gracias a que esa persona esta “ocupada” con sus cosas en su dispositivo portátil.

Es alarmante el ver como cada día las personas tienen menos contacto real con más personas, y como después se la pasan quejándose de su soledad, si todo lo que conocen es el mundo del internet en donde cualquiera puede ponerse el rostro que quiera, fingir un estatus social, y mentir de una manera más sencilla porque lo único que necesita es escribir, no hay contacto físico ni visual, estamos en una decadencia social, en donde las personas se prostituyen literalmente por algunos likes, en donde interesa más lo que publica x persona que lo que te pueda decir aquella que se encuentra frente a ti.

Es momento de dejar esos aparatos a un lado, aunque sea en algunas horas del día y aprender a “sobrevivir” sin estar conectados a internet, aunque sea por un corto periodo de tiempo, es momento de retomar aquellas visitas a la casa de los amigos, o aquellas pláticas con un café caliente en las manos, porque segura estoy que de seguir así pasará el amor de tu vida enfrente tuyo y no te darás cuenta porque estarás muy ocupada escribiendo en las redes sociales lo triste de tu soledad.

Autor: Sunky

 



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