Cuántas veces hemos escuchado esta frase, y peor aún cuantas veces la hemos aplicado para nuestra vida, y solo para comprobar de la manera difícil, que es el mito más grande con el que la sociedad se ha forjado.

Sin importar el grado de “madurez” que tengamos, cuando el corazón se rompe, no hay manera cuerda de reaccionar, el mundo parece caerse a pedazos, y a veces resulta fácil, por despecho o simplemente por tratar de repeler el dolor, adoptamos esta frase y la hacemos propia.

Pero mi pregunta es… si sabemos que no es lo correcto, y que en realidad, intentar sacar a un clavo, clavando otro, no solo no sacará al primero, sino que lo hundirá más profundo, y ahora no solo hay un clavo lastimando al alma, ahora hay dos.

thinking

¿Cuál es el punto masoquista y sádico de dicha afirmación, que se pretende, obligar al martillo que saque al clavo número 1 golpeándolo tanto, de tal modo que atraviese el alma, el corazón y el cuerpo? Y del mismo modo, el clavo 2 que se supone sacará al clavo 1, quedará también lastimado, fraccionado, adolorido y harto de lidiar con un corazón que no estaba listo para amar, un corazón rencoroso, caprichoso y egoísta que solo vio por su  bienestar, de una manera loca, absurda y un tanto bizarra, pero que no le importo dañar a terceros, con la terquedad y la magnitud de su propio dolor,  en definitiva, el problema no son los clavos….

Cierto es que después de la desilusión amorosa, se sufre y esas cosas, pero siempre queda la espinita de volver a sentirse enamorado, de volver a tomar la mano de esa persona y sentir que caminas por un sendero de nubes, de nuevo quieres sentir que vuelas la verte reflejada en la mirada de tu otra mitad, naranja, mora, o manzana, lo que sea pero quieres de nuevo sentir que encontraste la pieza que te faltaba.

Quizá es por eso que al terminar, de inmediato, te involucras en otra relación, no quieres estar solo, pues sientes que la soledad se volverá parte de tus días y no te dejará jamás, pero así no funcionan las cosas ¿sabes?…

alone

Lo ideal es dejar que las cosas sucedan, por muy fuerte que haya sido la separación, seguro te dejo un aprendizaje el estar en esa relación, piensa cual fue, disfruta tu etapa de duelo, reflexiona el porqué de la partida, siente tu herida, no te flageles haciéndola más grande, solo acéptala y permítele sanar, eso es prepararse para volver a amar.

Encontrar a tu media mitad, con la que compartirás el resto de tu vida, rara vez pasa de manera espontánea, en el amor se aprende a base se practica y error, tendrás que conocer a muchas peras, fresas y sandias antes de encontrar a tu verdadera media naranja.

Cuando la separación llegue y pienses en sacar un clavo con otro… Recuerda que tú eres la pared, la que queda con profundas cicatrices serás tú.

Un clavo jamás sacará a otro.



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