Este adiós que te doy,  se despide con toda honestidad, pero con la esperanza reprimida de que regreses algún día, con la esperanza perdida de que no lo harás.

Me despido de ti, con este verso, me despido de ti para poder salvarme, para poder recomenzar. Te deseo un gran camino, un buen destino  y un gran amor.

Tal vez en algun punto del camino, añores mi cariño, pero si eso pasa, no vuelvas atras, sigue tu camino, ve aconocer nuevos rostros y destinos.

Te amo para siempre, pero en defensa propia te dejo marchar.

 

Este adiós que te guardo
está madurando con los días.
Exprimo nuestra vivencia
y no la dejo quedarse
en el pasado.

No puedo avanzar contigo
porque te deseo a cada instante
y desear lo que no se puede tener
es como escribir
sin que nadie te lea.
Eso seguro que lo entiendes.

Te quiero, pero no deseo luchar
contra el destino
Disfrutaré de vez en cuando
de tu recuerdo
que seguirá alterándome.

Mario

Benedetti.



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