Esos labios sabor a miel, esa lengua que danzaba entre esas palabras tuyas que componían una sinfonía de mentiras irresistibles en las que siempre quería creer, esos ojos que me miraban fijamente como si cada oración que salía de tu boca fuera un juramento solemne, esas fueron tus principales armas, o más bien fueron tus principales herramientas de tortura.

Desde el principio conmigo jugabas, desde el inicio sabías lo que conmigo querías hacer, y era solo exprimirme todos los sentimientos hasta desbordarlos en ti, para después simplemente burlarte e irte sin explicaciones ni nada, todo con tal de marcarme como una más de tu lista, una más que se enamoró de ti, y cuando más segura estaba del amor que “ambos sentían” te vio partir.

No entiendo porque lo haces, no entiendo que ganas realmente de todo esto, pues igual de vacías están mis manos que las tuyas, nadie gano nada de esta relación, quizás creas que al menos te llevas un buen recuerdo, pero ¿Qué clase de satisfacción real se puede obtener entre tanto engaño?, todo lo que vivimos fue igualmente mentira para los dos, aunque tú seas el que me estuvo engañando, aunque yo sea la que nunca se enteró de lo que estaba pasando, ¿de que te van a servir esos besos, esos abrazos, y esos sentimientos si sabes que en fondo nunca fueron para ti?, ¿de que manera puedes sentirte orgulloso de lo que has logrado, si solo me presentaste una actuación, un papel bien representado, pero a final de cuentas no eras tú?, no puedes decir que lograste seducirme y usarme, porque nunca fuiste tú el que estuvo conmigo, fue simplemente un personaje que inventaste obviamente porque sabias lo hueca y poco atractiva que debe ser tu personalidad.

Al menos yo ahora soy libre del veneno que corre por tus venas, tu seguramente estarás buscando una nueva víctima, un nuevo objetivo para seguir viviendo ese engaño tuyo, en el que te sientes todo un galán, en el que piensas que eres más inteligente que los demás, porque tienes “el talento de decirle a cada quien lo que quiere escuchar”, pero eso no es un talento, lamento decirte que eres solamente un ser despreciable, vacío, muerto en vida, que tratas de absorber el calor de los demás porque eres incapaz de producirlo, de la misma manera que lo hacen los reptiles, te arrastras tratando de vivir a cuestas de los demás, porque sin esas mujeres estas vacío, porque tu único “talento” es saber escuchar y tener la sangre fría para engañar a los demás.

Pero tu existencia esta maldita, estas destinado a nunca ser recordado por alguien como algo bueno en sus vidas, todos los que en verdad terminan conociéndote te aborrecerán, así como ahora lo hago yo que siento alivio al saber que ya no estas.

Autor: Sunky

 

 



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