Tu recuerdo no duele más, porque he tomado la decisión de dejarte en el pasado. ¿Recuerdas aquel día en que me marche? No puedes imaginarte cuanto me dolió, ¿pero sabes?… me dolía más estar a tu lado y saber que no sentías lo mismo por mí, me dolía estar a tu lado sabiendo que todo era una mentira, que todo era solo un cuento en que yo vivía y el cual no era real. En mi último mensaje te dije que me quedaba con los buenos recuerdos,  y en verdad decaiga que así fuera, pues fueron muchos los días en la cama llorando desconsolada, intentando no imaginar aquellos días que disfrute a tu lado mientras eras mío; intentando no recordar aquellas imágenes que por casualidad se encontraron en mi camino con tu nuevo amor, con esa persona que había tomado mi lugar y me había arrancado lo que más amaba en este mundo.  No sentía más ganas de vivir, porque podía imaginarte a su lado mientras yo hervía de rencor y dolor por dentro, y sintiendo como mi alma poco a poco se destrozaba, mientras tú, te encontrabas feliz a su lado entregándole todas esas cosas que una vez me pertenecieron.

Me había enamorado por primera vez y no sabía que algún día sufriría tanto como lo he hecho hasta el momento. No quería seguir cruzada de brazos, esperando a que mi vida por fin tuviera un final; un final que en aquellos días deseaba más que otra cosa, porque sabía que por fin te perdería y que tu recuerdo no me lastimaría nunca más. Te conocí lo suficiente para engancharme y llegar a sentir que eras la única persona que podría hacerme sentir así, tan feliz, tan plena y llena de vida. Ahora veo lo equivocada que estaba y lo poco que valoré mi vida y a mi misma. Conocí cada parte tuya y eso me ayudo a ir aceptando quien eras, aceptando que las cosas no saldrían bien si seguía a tu lado intentando.

Te doy las gracias por todos esos bellos momentos que me hiciste pasar a tu lado, todos esos momentos que me hicieron por mucho tiempo tan feliz. Gracias por ese tiempo en el que me hiciste sentir la mujer más amada y una de las mujeres más afortunadas. Gracias por toparte en mi camino y demostrarme por un tiempo que el amor existe. Sé que todos los recuerdos que ahora llenan mi corazón me seguirán a diario, pero he aprendido a controlarlos, a tomarlos de la mejor manera y nunca depender de ellos, nunca aferrarme a las cosas por medio de ellos, sino que los tomo como una enseñanza, como aprendizaje para no tropezarme con la misma piedra, para no pisar de nuevo mi vida y lo que soy.

Esto te lo digo con el corazón en la mano: tu recuerdo vivir por siempre a mi lado, estoy segura porque ahora puedo soportarlo. Puedo seguir adelante sola y siempre guardando lo mejor que hubo entre tú y yo.

 



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