A lo largo del día realizamos variadas actividades. Y no sabemos cuál de ellas (que quizás parezca intrascendente) va a inspirar un cambio positivo en alguien que nos observa.

Si crees que tú no puedes ser fuente de inspiración para otras personas, te equivocas.

Sucede que cuando las personas observan que actúas con alegría y convicción (en lo que sea) y te da buen resultado, algunas de ellas se sienten tentadas a probar eso que tú haces. ¿Te has dado cuenta?

Es gente que envidia ese desparpajo tuyo. Sí, es envidia, porque, cuando ellos te prestan atención, desean algo así para sus vidas.

Pero es una envidia muy positiva al transformarse en admiración y ¡acción! Ellos, en lugar de sentirse mal o de ponerte verde, intentan emular lo que haces. Los estás inspirando para que realicen un cambio positivo en sus vidas.

Y no hace falta que realices auténticas proezas para provocar esta reacción en otros. Te pongo un ejemplo, si quieres, de una persona común haciendo una actividad ordinaria: Yo misma.

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Una pequeña anécdota:

Hace un par de meses decidí hacer ejercicio en un parque. Comencé yendo cada día a las 7:00 de la mañana.

Según mis actividades del día, hice mis cuentas horarias y llegué a la conclusión de que era mejor ir a las 6:00.

(Te diré que aquí a las 6:00 es noche cerrada. En esta época del año comienza a amanecer sobre las 8:00.)

Total, que yo estoy en el parque dando botes hasta las 7, más o menos. Y, justo a la hora de volver a casa, es cuando va llegando la gente.

Hasta hace unas semanas, estábamos en el parque dos o tres personas a esa hora tan oscura. A la hora de irme, me encontraba con gente que me decía lo típico: ¡Cuánto madrugas, ¿eh?!

Y aquí va lo chistoso… ¿Te puedes creer que, a día de hoy, somos muchos los que coincidimos en el mismo parque, a la misma hora?

Los dos o tres “locos” que estábamos allí tan temprano, sin pretenderlo, motivamos a varios más para que se levantaran antes. (Porque no es gente nueva. Es la misma de siempre, que ahora llega mucho más temprano.)

Será que a esa hora ya ven más movimiento, que también han hecho sus cuentas con el horario o que alguno iba a cambiar de horas por iniciativa propia.

Lo que sea. El caso es que -estoy segura- a algunos les dieron ganas de hacer lo mismo sólo con vernos a nosotros.

Un ejemplo,nunca sabes a quién vas a motivar cuando te apuntes a un curso o te hagas un peinado nuevo en el pelo.

Cualquier actividad sirve para inspirar a quien te esté observando. Quizás estés aportando algo bueno en su vida y tú ni te des cuenta.

¿No te parece estupendo?

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Fuente: MOTIVACIÓN.



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