En su sentido primario y tradicional una adicción, es una dependencia hacia una sustancia, actividad o relación que arrastra al adicto hacia ese objeto de deseo y que frecuentemente le hace apartarse de todo lo demás que le rodea. Está adicción afecta a sus pensamientos y hace que el comportamiento de la persona esté dirigido básicamente hacia ese fin. Es importante diferenciar una adicción de un hábito, mientras que el hábito constituye una rutina saludable, la adicción es una “dependencia”, una obsesión, una necesidad compulsiva, que puede producir graves consecuencias en la vida de la persona, ya sea a nivel físico o mental, la adicción debilita y en casos extremos puede resultar altamente destructiva.

 

Antaño cuando se hablaba de adicciones, se pensaba en adicciones a sustancias (drogas, medicinas legales), al alcohol, al juego o al sexo, con el paso del tiempo y la entrada de las nuevas tecnologías se han catalogado nuevas adicciones: adicción a la pornografía, a las nuevas tecnologías, al ejercicio físico, a ciertos tipos de comida, a estar bronceado, etc. la lista resulta interminable.

 

También conviene recordar la diferencia entre uso y abuso, los usos aceptados de ciertas sustancias se definen en el marco de la cultura, difieren por tanto de unas culturas a otras y cambian a lo largo del tiempo. Cuando una sustancia se utiliza de una forma diferente al uso aceptado dentro de una determinada cultura, se habla de abuso, en nuestra cultura occidental, ciertas sustancias como el alcohol o el café son socialmente aceptables y solo se habla de abuso y adicción cuando superan lo aceptable.

¿CÓMO PODEMOS SABER SI SOMOS ADICTOS?
La mayoría de los estudiosos de la materia señalan una serie de indicadores que nos ayudaran a determinar si se trata de un simple hábito o se trata de una adicción:

  1. Un objeto de deseo. Siempre hay un objeto de deseo que provoca ideas obsesivas y deriva en comportamientos compulsivos.
  2. Preocupación. Existe una obsesión con el objeto de deseo, una necesidad del mismo que provoca la a dicción.
  3. Comportamientos guiados. Existe una compulsión por reducir la ansiedad y satisfacer la obsesión que provoca el comportamiento adictivo.
  4. Falta de controlQuizás este sea el factor más importante.
  5. Dependencia. Hay una dependencia respecto al objeto de deseo, ya sea dependencia física o psicológica, o ambas, y sólo esa cosa puede satisfacer el deseo del adicto (al menos temporalmente).
  6. Consecuencias negativas. La adicción siempre va acompañada de consecuencias negativas. Una de las consecuencias más comunes es la depresión.

 

Necesitamos ser honestos con nosotros mismos, ver en qué medida se cumplen en nuestro caso los puntos arriba indicados, si así fuera, podríamos tener desde una leve dependencia de cierta sustancia u objeto, a un grave problema, que interfiera gravemente en nuestra vida laboral, en nuestras relaciones con los demás o en nuestras actividades sociales y que necesite ser tratado por un profesional experto médico y/o terapeuta.

 

En  la actualidad hay muchos tratamientos efectivos y terapias disponibles, podemos vencer las adicciones, superar la dependencia, no solo nos hará más libres, más fuertes si no que también nos ahorrará mucho sufrimiento.

 

Muchos coincidirán conmigo en que no es fácil superar una adicción, generalmente hay una montaña de cosas que nos han llevado a esa situación y no sabemos por dónde empezar, puede ayudarnos a no rendirnos antes de tiempo reflexionar en la siguiente frase de Concepción Arenal:

 

“Cuanto más se dividen los obstáculos son más fáciles de vencer”

Publicado por Gloria Martínez Ayala



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