Todos nos equivocamos y todos debemos comprender cuando una persona cerca a nosotros comete algún tipo de error. Todos debemos entender que somos humanos y que cualquiera de nosotros por alguna circunstancia puede fallarnos. También todos debemos saber, comprender y aceptar que todos nos merecemos una segunda oportunidad y que esa segunda oportunidad es nuestra aleada para comprender el tipo de persona que cometió el error, si no hay cambios esa segunda oportunidad no debe convertirse en una tercera.

Es difícil aceptar y sobre todo personar a una persona que nos falló y más si esa persona era una parte importante en nuestras vidas y en nuestro corazón. Es importante aprender a saber perdonar por lo menos una vez y saber aceptar también los errores de los demás recordando que nosotros también nos hemos equivocado y si  no recordamos algún error comprender que algún día quizá lo cometamos.

Yo no solo te di una segunda oportunidad sino que te di cientos de ellas. No fue justo porque después de la segunda no pude darme cuenta que no debía darte más oportunidades porque harías perder el tiempo al intentar esperar que cambiarás y no volvieras a fallarme como lo hiciste. Quizá cometerías algún otro error que por alguna razón o circunstancia se te orillo a cometer, pero el mismo error no se debe pasar dos veces. Yo te di demasiadas oportunidades porque de alguna manera me convencías en cada una de ellas de que esa vez si cambiarías y lo peor es que tú error era el mismo, el error estaba ahí y no querías mover un solo dedo para cambiarlo, yo lo veía y aún no puedo comprender porque te dejaba pasar los errores, porque a pesar del daño que me hacías volvía a creerte, perdonarte y darte una nueva oportunidad. Quizá fue el amor o quizá no podía ver porque tu dulzura me hacía ver las cosas de diferente manera. No lo sé pero llego el momento de comprender que estaba haciendo mal en seguir ahí y abrirte las puertas cada vez que llamabas a ella.

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Todos merecemos una segunda oportunidad pero lamentablemente a ti te di más de la cuenta, te di oportunidades que no debí haberte dado nunca y ahora puedo verlo. Me di cuenta por fin de que si no cambiaste al reconocer tu error no cambiarías nunca más y también me di cuenta que lamentablemente no solo perdí mi tiempo a tu lado, no solo te lo regale para que tú hicieras con él lo que quisieras, sino que también con cada una de las oportunidades que te di para remediar tu error tú las aprovechaste para burlar de mí confiado a que te seguiría aceptando a pesar de todo porque sabías cuanto era el amor que sentía por ti. No puedo verme en el pasado, no puedo aceptar quien fui contigo y quien fui todas esas veces que debí te burlabas pensando en que seguiría ahí a pesar de todo. Hice crecer tu ego y llenarte de fuerzas para seguir lastimándome dejando la puerta abierta. Nunca más.



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