Aún recuerdo cuando te miraba desde el parque, y como se me erizaba la piel con solo imaginar esos labios carnosos tuyos besándome, recuerdo claramente como fijabas tu mirada en el horizonte y como deseaba que así me miraras a mi algún día, hice mil estrategias en mi mente para que te fijaras en mí, pero simplemente eso no ocurría, no sé si era por que estabas muy concentrado en tus pensamientos o simplemente porque yo no te llamaba ni la más mínima atención.

Acepto que en ese momento estaba desesperada por hablar contigo, fuera como fuera, me había hecho a la idea de que tenía que conocerte, y quería que me conocieras también, de todas las estrategias que hice en mi mente opté por la que nunca debí, por algo que nunca había hecho y con lo cual me sentía completamente incomoda, pero al final funcionó, debo aceptar que debí parecer ante tus ojos como una facilona, por la manera tan burda en la que me presente ante ti, pero sabía que a final de cuentas eras hombre, y “a quien le dan pan que llore” ¿no?

Al principio estaba contenta, la verdad es que sentí que la vergüenza a la que me sometí había valido la pena, por fin era capaz de reflejarme en tus enormes ojos, y pude probar el sabor de tus labios carnosos, que me hicieron tocar el cielo con las manos, me sentía en un sueño, creí que lo había logrado, hasta que te vi con alguien más.

Fui molesta a reclamarte y tú me reprochaste que no éramos nada, que nunca me habías pedido ser tu novia, y que nunca lo harías con alguien “como yo”, y ahí mi sueño en pesadilla se convirtió, tenía lo que siempre quise, un lugar junto a ti, podía probar tus besos, sentir tu cuerpo, podía hacer el amor contigo, y sin embargo yo no era nadie en tu vida, era solo el juguete y pasatiempo, para cuando no tenías algo más importante que hacer, comprendí que había sido mi error por llegar a tu vida como llegue, y por fijarme en alguien que es capaz de caer con alguien simplemente porque se le ofrece.

Sé que no debí hacerlo, y ahora sé que no basta con pertenecer a la vida de alguien, “nadie es tan importante como para aceptar estar en segundo plano”, “todos merecemos estar con alguien para el que seamos lo más importante en su vida”.

Autor: Sunky



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