Los dos tuvimos errores, tú no supiste ser sincero conmigo y yo no pude ir más allá del amor que te tenía, no pude ponerme como prioridad porque tú lo fuiste. No supe tratar de guardar este amor solo para mí; debí entregarte mi amor de porción en porción y así, tu ego no creciera hasta llegar a convertirte en un hombre que solo era capaz de mirarse en un espejo a contemplar su propio reflejo.

Todo lo que yo quería eras tú, todo lo que anhele y lo que esperé eras tú. No supiste valorar todo el amor que te entregue. Cada rincón de mi habitación me recuerda a ti, me recuerda cada uno de los momentos que pasé a tu lado; cada uno cuenta su propia historia y lo único que saben hacer es llenar mi alma y mi corazón de melancolía al voltear la cabeza y ver que ya no estás, al pensar que esos momentos ya no volverán porque tú te has ido y sé que nunca volverás. Todo lo que yo quería eras tú, eran tus manos, tu piel y cada uno de tus  suspiros.

Lo único que hago es pensar en ti, en un futuro a tu lado, en las posibilidades si todo no hubiera cambiado y si tú y yo todavía permaneciéramos juntos. Quiero ser el aire que respiras y permite que tu corazón siga latiendo; quiero ser la persona que viva en tus sueños y te haga viajar por mundos desconocidos que te llenen de amor y ternura. Quiero fundirme en ti, hacernos uno y enseñarte que el amor que un día te di aún existe dentro de mí porque tú eres todo lo que necesito, lo que quiero. Quiero formar parte de tu cuerpo y seguirte a donde quiera que tú vayas, permaneciendo ahí a tu lado para ayudarte y curar cada una de tus heridas.

Aunque sé que puedo seguir sin ti a pesar del dolor que produce el que no estés aquí, sigo anhelando tu voz y tus caricias porque eran todas ellas quienes me alimentaban, quienes me llenaban de vida cada vez que tus manos recorrían mi cuerpo con esa ternura que aún no puedo entender como fingías. Ven y bésame como lo hacías en los días pasados; quiero que mis labios se conviertan en un vicio para ti y te llenes solo de mí. Toca de nuevo mis manos para que recuerdes lo que tal vez no quieres ver, para que recuerdes todo lo que te hacía sentir cuando estabas tan cerca de mí. Déjame enamorarte de nuevo; déjame recuperarte y hacer esta vez las cosas bien. Nos equivocamos, no supimos valorar lo que había dentro de nosotros dos, no comprendimos que no debimos dar todo el amor que había dentro, pero tampoco aprendimos a valorarlo cada vez que se demostraba; los dos provocamos la separación de nuestras almas.

Sigues siendo tú todo lo que yo quiero; sigues siendo tú todo lo que anhelo y quiero en mi vida. No es absurdo pensar en todo lo que un día nos entregamos, en el amor que tus ojos me transmitían sin tu permiso y sin que tú pudieras darte cuenta. Aún te quiero a mi lado…



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