Entender el amor de pareja no es una gran ciencia, en realidad se define en amor propio y cuando te alejé de mi vida fue cuando lo entendí. Pedo haber sido antes, perdí mucho tiempo la victoria es de quien se atreve a contarla, y ahora es momento de hablar, me toca  a mí, coronarme con el triunfo de tu despedida. Ten dignidad y déjame en paz.

Cuando te presentaste en mi vida, me sentí como un niño en 25 de diciembre o en el día de reyes. Mi interior me decía que me dejarías marcada por toda la vida, que eras de esas experiencias que no debo dejar pasar, y no me equivoque, vaya que me marcaste.

thinking

Sin darme cuenta, el estar contigo era mi parte favorita del día, eras mi sueño preferido, mi pensamiento cotidiano, me encantaba caminar de la mano, jamás me importaba el rumbo, con estar contigo, era más que suficiente, había días en que no me quedaba más que quedarme a extrañarte y esperar con ansias el volver a vernos para poder sentirme segura en tus brazos, para poder ser inmortal contigo colgado de mi mano, para hacer la más bella película romántica mientras en la televisión se veía una de acción, en fin, en resumidas cuentas eras esa persona especial con la que toda chica sueña, caballero, atento, cariñoso, guapo, romántico, pasaste a ser una extensión de mi cuerpo.

Con el tiempo, me di cuenta que el amor es como una ola, a veces, solo es la espuma, solo es lo que queda después de ver como toda la fuerza de la ola sé que rompe y se estampa débil y tranquilo en la orilla de la playa, otras veces, es como la fuerza misma que impulsó a la ola a estrellarse en la playa, en la relación, terminaste siendo la espuma vacía, tranquila, sin movimiento, yo fui la fuerza, siempre igual, tan disparejo, tan desigual. Al principio creía que serías como ese viento que chocarías en  mí y con la misma fuerza con la que yo provocaba una ola mientras te amaba, tu serías el viento que causaría el más hermoso huracán de sentimientos, pero no  fue así, terminaste pasivo inerte, y yo aventurera y loca.

Fue esa “locura” la que me separó de lo que pensé que eras, llegó un momento, en que todo lo que yo quería o pensaba era una tonta y boba locura, ahí comenzó el problema, si quería estar a solas contigo, si quería un viaje ráfaga a algún lugar cercano, si se me ocurría una cena bajo las estrellas, todo era aburrido, peligroso, o demasiado cursi, pero cuando decía que fuéramos con tus amigos a ver el fut, luego, a hablar del arbitraje del fut, y después a ver como juegan fut después del trabajo, en seguida, a cenar desayunar o comer con tus amigos, era ahí cuando decías que era la mejor.

love

No puedo negar que amaba el tiempo contigo, de verdad era mágico estar contigo, pero como todo, encontré el truco del acto, y me aburrí de esperar que por una vez quisieras estar conmigo y solo conmigo, no que fuera tu dama de compañía, que siempre debía sonreír, y mostrar lo felices que éramos juntos.

El fatídico viernes en que te dejé, llegaste muy lindo como siempre me besaste y me preguntaste que quería hacer este fin de semana para pasar un agradable momento juntos, harta de tus negativas y de cómo me ridiculizabas cuando daba una idea romántica para los dos, y un poco molesta te respondí que como siempre hiciéramos lo que tu quisieras,  ese detalle de rebeldía tal pareciera que abrió las puertas del infierno, las puertas de MÍ INFIERNO.

Tus bellos ojos, de repente se tornaron fríos y malévolos, y tu voz, sí bien ya tenía mucho que no me hablaba bonito, ese día me dijeron cosas que jamás creí merecer, me dijeron groserías y palabras crudas y dolorosas, dijiste que estabas harto de que me comportara como un mueble, me hiciste sentir peor que basura, sentí miedo, como nunca en toda mi vida, lo peor apenas estaba por venir.

Levantaste tu mano y con fuerza la estampaste en mi cara, quise defenderme y rasguñaste sin piedad mis manos, esa es la marca más fuerte que me dejo tu amor, aún veo mi mano y veo la cicatriz que me dejaste a tu paso.

alone

Como trillada da historia de novela, dos días después legaste con toda la florería para pedirme disculpas, con una bella sonrisa las acepte y ese día fue mágico, lo que no sabías es que las acepte sin chistar porque tenía mucho miedo que me fueras a pegar de nuevo, después desaparecí de tu mapa.

Seguiste buscándome y jurando que sin mí no eras nada, tuve que cambiar hábitos y hasta de ciudad para lograr que me dejaras en paz, ahora estoy bien, de hecho mucho mejor, me siento feliz, mejor que estando contigo, cierto es que aún tengo miedo de volverme a enamorar, pero comprendí que sola funciono mejor.

Aprendí a valorarme y a amarme por lo que soy, no sé qué esperar del amor, pues mi corazón sigue roto, solo sé y estoy segura de lo que no quiero en m i vida, no quiero volver a toparme con alguien como tú.

Lo que rápido viene, rápido se va, y así,  de todo el amor que llegué a sentir por ti, ya no queda nada, por ti ya no siento nada.

Lo que tú llamabas amor, me quedó marcado en la mano como una fea cicatriz de dolor.



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