Es una lástima como la gran mayoría de personas solo se interesan en lo que “puede verse” y no en lo que realmente vale la pena, es verdad que en el fondo todos tenemos un poco de eso, pero cuando la estética se vuelve tu principal forma de discriminar a las personas, puedo decirte que ciertamente te estas perdiendo de muchas relaciones importantes o hermosas que podrías tener, ya sea de amistades, o parejas que bien pudieron dejar una huella en tu vida.

Es triste ver como por ejemplo un perrito de “raza pura” es fácilmente adoptado por cualquiera, incluso hay veces que se los roban con tal de venderlos o de tenerlos, pero hay muchos otros perritos que pueden ser un amor y que no hay persona que se fije en ellos o los quiera adoptar simplemente porque estéticamente no son muy atractivos o peor aún, porque no pertenecen a una raza pura.

No voy a decir que las personas más excepcionales que he conocido son todos feos, o poco populares por alguna razón, pero si puedo decir que me hubiera lamentado mucho de no haber tenido la dicha de tener a algunos que de ellos, y es muy triste porque aun siendo grandes personas, amables, atentos, alegres y con la actitud de siempre ayudar a quien lo necesite, aun así muchos de ellos son catalogados como si no fueran siquiera personas, sin siquiera conocerlos muchas personas les dan la espalda, los critican o hacen burla de estas magnificas personas.

Pero parece ser que a nadie le importa, parece ser que todos prefieren tener relaciones superficiales, o convenencieras, y después cuando se encuentran en un problema se dan cuenta de lo solos que han estado todo ese tiempo en realidad, las personas valen por lo que significan en nuestras vidas, cualquier persona que haga tu día a día mejor es importante de conservar y cuidar a tu lado, porque son estas personas las que realmente le dan color a tu vida, las que te hacen ser mejor persona, las que siempre están a tu lado incluso cuando tu sol a dejado de brillar.

Pero que nos podemos esperar de este mundo tan torcido, tan equivocado, que nos ha enseñado a ser tan superficiales, ya que vivimos en un mundo en el que importa más el funeral importa más que el muerto, la boda más que el amor, donde importa más lo que piensen de nosotros que lo que realmente somos o queremos, y el físico más que el intelecto o los sentimientos.

 

Autor: Sunky

 



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