Entiendo que es cuestión de tiempo, el amor llega sin ser anunciado, no se espera, no se llama y mucho menos se obliga. Es cálido, es tibio al tacto y pacifico; el amor verdadero. Cuando amas a alguien no hay mucho que decir, cuando amas sin pedirlo puede ser abrumador pero al final el miedo se va, porque queda el conocimiento del verdadero sentimiento, genuino y tan tierno. Necesito saber si sientes lo mismo, necesito saber si tú eres el elegido, puedes empezar a decirmelo porque de no ser así entonces empezaré a ser ruda.

Ya me lo ha dicho antes, no sería la primera vez… Antes de que suceda puedes decirme si quieres ser el verdadero, no importa si lo quieres intentar a pesar de que no pueda ser. Te doy la oportunidad porque entiendo que no es fácil ser fuerte cuando de ti no depende. He esperado mucho tiempo a alguien como tú, he pedido alguien que pueda hacerme feliz tal y como hoy lo haces tú, he esperado un chico que pueda hacerme sentir, que me haga reír, que me haga ser feliz. Te elijo a ti, espero que seas tú y quiero hacer que no cambies de opinión. 

Tú eres quien yo quiero pues al hacer el amor, es más que eso incluso un simple beso lo vuelve todo verdadero, te quiero a ti porque mi cariño puede volvernos eternos. Solamente dímelo, dame tu ternura, déjame demostrarte que más allá de las palabras se queda en lo profundo del corazón todo el recuerdo de las acciones sinceras, de las acciones que se hacen llenas de amor, de ternura y del calor proveniente del corazón. 

Siempre he sido de las mujeres llenas de carácter que no se someten al amor seco de una relación superficial pero hoy no puedo negar que el amor me ha llenado desde el interior, me quedo a tu lado si también lo deseas.



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