Extraño tu mirada y tu sonrisa

Y tus ojos y tu piel

Extraño tu risa escandalosa y tus lunares que forman constelaciones

Extraño sentir tu presencia y tus besos sabor a miel.

Extraño  nuestras conversaciones en altas horas de la noche

  

Poder hablar de todo y nada,

extraño nuestras charlas profundas e inteligentes

 o en su defecto reír de todo y ser tan incongruentes

Extraño recorrer con mis manos las comisuras de tus labios

Sellar con un beso mi amor por ti

Extraño los días a tu lado

Pero extraño aún más despertar junto a ti.

Extraño muchas cosas de ti…

Pero caigo en la cuenta de que lo que más extraño

Es ser quien fui,  cuando estabas junto a mí.



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