Perdí la cuenta de las veces en las que llegabas a mis pies para pedirme perdón por haberme fallado, por no haberme valorado mientras estuve a tu lado. Me cantabas miles y miles de historias tratándote de justificar y con eso convencerme para que yo volviera a aceptarte y caer de nuevo en la trampa del perdón para volver así estar de nuevo a tu lado. No podía darme cuenta que todas las disculpas solo eran cuentos donde combinabas el chantaje con la hipocresía, porque no tardaba en perdonarte cuando de nuevo te encontrabas fallando de nuevo haciendo que tus palabras se hicieran vanas y sin valor alguno. Pero con el tiempo pude comprenderlo; pude comprender que solo el chantaje era quien te hacía tenerme de nuevo para darte una nueva oportunidad de burlarte en mi cara porque era tan tonta que no podía darme cuenta  del engaño.

No negaré que aún siento cosas por ti, que mi corazón se descontrolado cada vez que se topa contigo o se encuentra cerca de ti y quizá lo has notado. Así es, te sigo amando e intento ocultarlo de ti cada vez que vuelves a intentar pedirme perdón para volverme a fallar. Te amo pero ya no soy tan estúpida como para volverte a perdonar sabiendo y comprendiendo que todas las veces que pudiste arrancarme el perdón no valía de nada el pacto que en ese momento ambos aceptábamos. Palabras vacías y promesas que nunca se cumplían.

No puedes cansarte aún de la farsa; no puedes cansarte de venir y de nuevo pretender que todo ha cambiado que ya no eres el mismo y que me demostrarás que esta vez todo es verdad, que no me fallarás. Si quieres puedes seguir intentándolo, pero cada vez que lo haces me convences que las cosas son mejor sin ti porque puedo ahorrarme el trago amargo de la confusión y el dolor después de que vuelves a hacer tú mismo. Sigue intentándolo hasta que ya no quieras intentarlo más porque me encuentro firme donde estoy y no volveré a darte el lujo del perdón ni abriré mis puertas para que puedas entrar de nuevo a mi corazón y vuelvas a lastimarme como tantas veces lo has hecho ya. Esta vez me estoy asegurado de preparar mis fuerzas y a mi corazón para no caer rendida a tus pies sabiendo que aún te amo, que te extraño y que en ocasiones siento la necesidad de estar de nuevo a tu lado.

No volveré a perdonarte porque me cansé de todos tus juegos, porque ya no estoy para que me mientan sino que estoy par que se me respete y tomar de nuevo esa dignidad que perdí a tu lado. Me siento mejor sin ti  pesar de las veces en las que vuelvo a extrañarte. Me siento bien sabiendo que pierdes ahora tú tu tiempo intentando convencerme de ser la misma tonta que estuvo jugando con tus reglas. Me alegra ser cada vez más fuerte para mantenerme lejos, muy lejos de ti.



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