Ahora que ha pasado casi un mes, y después de haber llorado lágrimas de tristeza, coraje, desesperación; de haber perdido tiempo buscándote y buscándola en dónde sabía que podrían estar, de perseguir la idea de una confrontación, que al final no me dejó nada más que un vacío en el estómago y la decepción de ver cómo de nuevo, hacías a un lado todo por ella; me di cuenta que también fue mi error.

Esto ya había pasado, ya habías dicho “no te amo”, ya habías decidido tu nuevo destino con una seguridad que me rompía el corazón, y cuando tu plan no funcionó, lograste entrar de nuevo a un corazón lastimado, pero aún pendiente de ti.

Y si, fue mi error que esto pasara de nuevo, porque yo me convertí en tu amiga más que en tu pareja: yo disculpaba tus acciones: que si tenías mucho trabajo, que si querías salir con amigos, que si no querías estar conmigo… y nunca exigí el tiempo que ahora con tanto recelo dedicas a otra persona, ese tiempo que sentía mío, pero nunca me quisiste dar, ese tiempo el que decidí dejarte libre, pero que nunca creí que fueras a volar lejos de mi.

Yo quería estar contigo, con esos planes y sueños compartidos que nos emocionaban, y cuando ayer dijiste que al final siempre regresamos, que estuviera tranquila; pensé en ese cinismo que yo misma fomenté disfrazado de confianza, cruzamos la línea de esposos a amigos, yo había dejado que esto me rebasara, nos comiera.

Al principio de esta crisis, quería arreglarlo, hacer que volvieras, por costumbre o un amor protector erróneamente alimentado, nunca vi que tú ya me habías dejado atrás hacía mucho tiempo.

Ahora ya no quiero, no quiero que me digas que todo va a estar bien, no quiero que me digas que quieres estar al pendiente de mí, quiero que te alejes, que ojalá un día despierte sin acordarme de ti, quiero dejar de torturarme con la idea que sembraste, dejar de ver todo lo que pudo ser y no fue, dejar de preocuparme por una persona a la que no le importo.

Pienso que al final, estas lágrimas, no son más que la añoranza de lo que quería que fuera, de lo que algún día fue.



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