Se torna duro el pensamiento de que se es un fracasado en el amor, más cuando a nuestro entorno 9 de cada 10 personas están viviendo en apariencia la alegría y la felicidad del estar enamorado.

Cuando se es joven, por naturaleza, el amor es el tema primordial en el que se está pensando, en encontrar una linda muchacha, que muestre amor, cariño afecto, que en cada caricia diga sin palabras, te quiero en mi vida por muchos años y cuando se encuentra esa mujer que llena nuestras expectativas, esa que con el simple hecho de sonreír puede pasarnos de un día triste al mejor día de nuestra vida.

Pero como se puede experimentar amor si en cada intento viene el fracaso, a veces pronunciado a veces sin ningún previo aviso, pero aún más irónico es querer seguir intentando algo cuando todas las veces anteriores fue un fracaso.

Soy joven, y los desamores han llegado en reiteradas ocasiones, en las que me he sentido devastado, destrozado y hasta el punto de llegar a pensar este es mi fin.

Un día conocí una mujer, poco mayor que yo, cuando ella me dio la oportunidad de conocerle en su personalidad, fue inevitable enamorarme de ella, llego ese momento en el que mi pensamiento se volvió solo ella, se convirtió en la sonrisa que ame y en los ojos que me transportaban al universo, se convirtió en el mejor mensaje de buenos días y en la mejor despedida al concluir la noche, durante el paso de un tiempo me atraía más esa mujer, ¿parece bonita la experiencia verdad? Pero es aquí donde les cuento el fracaso.

En ese tiempo, creo que no la había conocido suficiente o más bien yo me apresuré en los sentimientos, resulto que esos ojos que llevaban al universo, se habían fijado en otra persona, que él lleno de detalles con los que la cautivo y le creo un sentimiento.

Yo no desistí de la idea de intentar su corazón y seguí día a día tratando demostrar mi sentimiento por ella. Así pasaron los días y semanas entre conversaciones un día me cuenta que está enamorada, fue entonces donde me sentí destrozado y derribado, como cae una flor marchita cayo hasta mi ánimo por la vida, trate disimularlo pero se me hizo difícil, y fue entonces donde decidí relatar esto que me ha sucedido, aun ella no lo sepa, mi mundo se vino abajo con saber eso sin embargo para ella sigo siendo su amigo, el amigo hombre al cual le tiene confianza y le cuenta de su vida, y ella para mí, bueno ella para mi sigue siendo esa mujer por la cual daría todo lo que pudiese por estar con ella. Devastadora e irónicamente puedo decir que me alegro de verle feliz, aunque yo no aporte a esa felicidad.

Seguiré siendo un fracasado en el amor sin importar las ocasiones que me enfrente al desamor en tiempo futuro, ame, demostré, di, intente y fracase, aun la sigo queriendo y si el destino quisiera intervenir y darme una oportunidad de volver a soñar la aprovecharía dándome el todo por el todo.

 

Por: Parcero enamorado



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