No diré cuál es exactamente mi altura, sólo diré que soy muy alta, incluso más que el promedio de los hombres a mi alrededor.

Debo confesar que, al principio, ser tan alta me causaba complejos. ¿Cómo es que una chica era más grande que los chicos? ¡Imposible! Y realmente me gustaba mi estatura, el problema era lo que los demás pensaban de mí, sus bromas, sus burlas y sus miradas de asombro cada que me veían pasar.

Afortunadamente he aprendido a vivir con ello, y ahora me siento feliz y me acepto tal y como soy. Amo ser alta, y me quiero así, porque me he dado cuenta de que no es un defecto, sino una cualidad que me hace destacar de entre el resto de las chicas (y los chicos). No importa lo que tú puedas decir, yo adoro ser alta.

Dices que para qué uso tacones si ya estoy muy alta, que mejor use siempre zapatos bajos. La verdad, no me importa lo que digas. Yo amo usar tacones y me los pondré siempre que quiera, sin importar que ello incremente mi altura.

Yo no juzgo a nadie por cómo se viste, y espero el mismo respeto de ti y de los demás. A veces pienso que los otros tratan literalmente de “bajarme” por su propia inseguridad, pues estar ante una mujer tan alta les intimida.

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Cada quién elige de entre las opciones que se le presentan, y yo he elegido usar tacones porque me gustan y porque me encanta sacarle provecho a esta linda característica que la naturaleza me dio.

Me siento realmente orgullosa por la confianza que tengo en mí misma y porque no dejo que la opinión negativa de los demás me afecte. Ser alta no es motivo de vergüenza, al contrario. Además, si tan hombre te dices, ¿en verdad te intimidan unos simples tacones?

Cuando me visto, no pienso en ti, sino en mí. Trato de verme bien para satisfacerme, no para satisfacerte a ti. ¿Crees que viéndome más baja seré más atractiva? Pues no.

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Me encanta ser alta y usar tacones porque eso rompe toda regla sobre cómo deben ser los hombres y las mujeres. Generalmente se piensa que la mujer debe ser más baja que un hombre (y en todos los aspectos, no solo en la estatura)… ¿ah, sí? Pues aquí estamos mis tacones y yo para demostrar lo contrario.

Ponerme tacones me hace una mujer valiente y empoderada, pues son el símbolo de que las mujeres debemos romper con los prejuicios y los paradigmas que nos obligan a ser de determinada forma sólo porque la sociedad así lo exige.

Amo cada centímetro de mí y me encanta destacar, y si eso te hace sentir incómodo, querido, lo siento, pero no dejaré de ser quien soy.



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