Tenemos esa mágica conexión que se refleja en cada risa, esa complicidad en las miradas que parecen tener lenguaje propio, tenemos esa clase de relación que deja huella, que se queda en la mente, que trasciende, pero con el riesgo de quedar tan solo en un segundo plano, pues quizá me falte valor para hablar con la verdad.

Eres tú quien mejor me comprende, quien sabe lo que pienso, como siento y lo que quiero, eres tú mi cómplice, mi consejero, mi amigo fiel.

somos amigos

Soy yo quien sabe lo que te molesta, te asusta o te lastima, soy yo quien tiene tu confianza y te conoce bien, soy yo quien te escucha, quien calma tu angustia, soy yo quien te comprende tan bien.

Y sin embargo, hace unos cuantos meses, algo en mi cambio, he dejado de mirarte como un simple amigo, se ha transformado mi cariño en otra clase de amor, y es que hay algo en el trato que nos damos, la manera en la que acaricias mi cabello, esa forma tan dulce en la que tomas mis manos.

Cómo decirte que ya no me basta con ser tu amiga, que quiero ser tu amor, ser ese beso cariñoso de todos los días, cómo decirte que me duele cada día que pasa sin poder besar tus labios, teniendo que bajar la mirada, teniendo que fingir la sonrisa

Lo cierto es que ya no sé cómo reaccionar cuando te veo, no sé controlar estos celos cuando estas con alguien más.

No sé en qué momento pasó, pero así sin planearlo ocurrió. La verdad es que me cuesta asimilar que si algo sale mal, todo lo que tenemos se puede terminar…

Tengo miedo de arriesgar nuestra amistad, pero la verdad es que ya no quiero callar… me muero decirte la verdad, expresar lo que siento, pero me falta voluntad

amigos más que eso

Quizá nunca tenga el valor para decírtelo, quizá me falte el valor al actuar; aunque puede pasar, que  esta tarde te robe un beso que me cure el alma, un beso que diga todo sin hablar…

Apuesto todo o nada, la vida es corta, ¡Qué más da!



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