¿Y qué si te vas? No me haces nada si te alejas, me dañas más si cuando estás aquí, me haces más daño cuando te quedas, por mí vete y disfruta de la libertad que te da ser uno de esos hombres que sólo desperdician el tiempo.

No tienes pretexto para quedarte aquí, no hay quien te detenga, no tienes ninguna razón, yo puedo abrirte las puertas y dejarte afuera para que no tengas ninguna preocupación. Para que no te desgastes pensando que harás para salir de aquí sin que yo me de cuenta, no importa que un día despierte y ya no estés, por mí mejor.

No me hacen nada tus amenazas, no me hace nada que digas que te quieres ir porque haces mucho daño cuando te quedas, cuando las personas están en un lugar que no les gusta, sufren y dañan, su sufrimiento daña a los que viven y tú me dañas a mí.

Las puertas están muy grandes para que pases cuando quieras, ¿Y qué si te vas? No me pasa nada, tal vez me duela, quizás pueda llorar, tal vez me ponga triste y no pueda más. Pero mi vida no se acaba porque te vayas, mi esperanza de seguir adelante no termina sólo porque me amenaces.

Me has confundido no soy la mujer débil que pensaste, mujer que no podía hacer nada porque se sentía demasiado pequeña, pero me hice a sí porque fue lo más cómodo, fue lo mejor para no sufrir tanto, ahora que dices que te vas puedo recordar la fortaleza que un día oculte para vivir bien contigo.

No importa que te vayas, no importa que te quieras ir, porque de cualquier forma yo no nací a tu lado y tengo la certeza de que el tiempo me ayudara a recuperarme de cualquier cosa.



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