“Me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado” Julio Cortázar (Rayuela)

Han pasado meses desde que terminamos lo nuestro, específicamente tú lo terminaste. Ya he pasado la etapa de llorar durante el día y la noche por ti, el cuestionarme ¿por qué?, el odiarte y quererte a ratos. Incluso el llamarte o mandarte algún mensaje con cualquier pretexto, también esa etapa donde me he culpado de lo ocurrido, donde hemos discutido y juré no volver a hablarte.

Creo que ya he pasado las etapas más difíciles desde el rompimiento, sin embargo las he pasado a medias, no enteras porque a pesar de que tú fuiste quien me dijiste adiós sin titubear, sigues estando en algún mensaje que llega por la noche, sin esperarlo, sin quererlo algunas veces, pero el cual sigo respondiendo, porque aún no estoy lista para decirte adiós.

Todavía estás presente en mi mente y en mi corazón, ciertas veces en mi vida.

No ha sido fácil el asimilar que terminamos. Hay días donde me encuentro bien, donde no te extraño e incluso me cuestiono si de verdad todavía te quiero, hay días maravillosos y tú no estás presente ni en mente. Adoro esos días.

Pero luego vuelves y sigo estando bien, por un tiempo, después el tenerte presente sin tenerte completamente, comienza a enloquecerme, regreso a los porqués, a las culpas, a los recuerdos más dolorosos y a las discusiones que no llevan a ninguna parte.

He perdido la cuenta de las veces en que pensé “Es el fin, ahora sí se acabó todo”. Y no, no ha sido el fin,sigues volviendo y yo sigo recibiéndote, algunas veces más fría e incluso distante. En ocasiones debo decirte sin esperanzas de nada, sin ganas, más por costumbre, por anhelo de un “nosotros”, por añoranza de tus besos, más por muchas otras cosas que por amor.

Algunas veces me gana la esperanza, la idea ilusa de volver a estar contigo, otras me doy cuenta que lo terminado, terminado está  y que las segundas oportunidades pocas veces traen algo mejor.

Existen muchas noches en las cuales me descubro cuestionándome que estamos haciendo al estar pero no estar. Sé que en algún momento ésta duda me carcomerá y que no podré siempre recibirte cuando vuelvas.

¿Por qué no me dejas ir por completo? ¿Por qué no te dejo ir del todo? ¿Por qué no nos dejamos ir?

En el amor no puede haber puntos intermedios, así que sácame de la duda corazón ¿Somos o no somos?

¿Ya fuimos todo o aún queda algo verdadero por lo cual luchar?

Publicado por Cladny



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