A veces nos encontramos con buenos partidos, personas agradables, lindas, interesantes, que nos hacen querer estar con ellos toda la vida, pero no todas las relaciones son para siempre, hay veces que algunas diferencias son lo suficientemente importantes como para descalificar algo más trascendente, y es que, a pesar de coincidir en ciertos puntos sobre la vida, no siempre se encuentran en el mismo orden al que nosotros los tenemos.

Las personas somos muy duras con respecto a cómo juzgamos aquellas experiencias que no trascienden en algo más de un noviazgo, pero no todas estas experiencias pueden ser catalogadas como un fracaso, muchas veces debemos admitir que haber vivido aquello nos hizo pasar muchos momentos memorables, que valen la pena mantener en el corazón, son personas que de alguna manera han contribuido a que nuestra personalidad se transformara, y se puede decir que adhieren a nuestra esencia cosas positivas.

Entiendo que muchas veces nos gustaría haber vivido más de aquellas personas que nos parecían buenos partidos y que por alguna u otra cosa terminaron despidiéndose de nuestras vidas, pero hay que entender que eso es más un capricho que intenta sobreponerse a la realidad, sin embargo si somos sinceras con nosotras mismas podemos darnos cuenta que esta relación a excepción de su final no nos ha dejado un mal sabor de boca, yo creo que es negativo que le colguemos la etiqueta de fracaso a todas esas relaciones que nos hicieron felices y que por alguna razón las cosas terminaron, porque cuando no hay una infidelidad, cuando no existieron las mentiras, cuando las cosas se hablaron de frente y la suma de los momentos felices es mayor que los malos momentos entonces no deberíamos catalogarlo como algo que estuvo mal o de lo cual tenemos que arrepentirnos.

La vida o alguna experiencia en específico rara vez se puede catalogar como completamente negra o completamente blanca, la verdad es que la mayoría de las vivencias que tenemos siempre están en un rango de grises y si es más claro que obscuro, entonces fue bueno, si es más obscuro que claro, entonces si podemos decir que fue un error.

En pocas palabras todo esto lo resumiría con la frase: Si te hizo feliz no fue un error.

Autor: Sunky



     Compartir         Compartir