Me describiría como el tipo de chica al que no puedes engañar fácilmente. Si buscas algo conmigo, tendrás que ser honesto desde el inicio. No soy de las que se la pasan en Tinder; yo prefiero salir al parque y sentarme cómodamente con un buen libro en la mano.

Estoy buscando a una persona segura de sí misma, que no tenga dudas sobre lo que quiere. Si es blanco, pues blanco; si es negro, negro; pero que no me ande con grises ni con medias tintas porque no me agradan ese tipo de hombres. No busco a alguien que quiera caminar delante de mí, sino a mi lado, hombro con hombro, luchar juntos por nuestros ideales y nuestros sueños, ayudarnos uno al otro a cumplirlos. Alguien que no viva obsesionado con su pasado ni con el futuro, sino que tenga los pies bien puestos en el presente.

Quizás a muchos les parezca que pido demasiado, y es por ello que me dicen que soy complicada. Pues sí, lo soy, pero al menos no soy conformista. Yo no me sentiría a gusto siendo “la amiga con derechos”, “la amante” o “la chica con la cual darle celos a la que realmente quieren”. No, yo quiero a alguien que me valore por completo y que no me considere plato de segunda mesa, porque eso me parece de lo más denigrante que puede haber. Una persona que me ame, que haga planes conmigo, así sean los más sencillos, como salir un domingo e ir al cine a ver una película que nos guste a los dos, o pasar por un helado y caminar por la calle agarrados de la mano, mientras él me mira orgulloso de tener a una chica como yo en su vida.

Complicada, sí, lo soy, pero para bien, porque ello significa que me valoro y que exijo a los demás que me valoren. Y claro, sé que yo puedo valerme por mí misma y no necesito a nadie a mi lado para que me haga feliz, así que si un hombre quiere estar conmigo, debe respetar mi independencia y saber que no busco a alguien que me complemente, sino a alguien que ya esté completo, porque yo estoy completa. Quiero a un hombre con quien compartir mis ilusiones, y que me comparta las suyas, y juntos ayudarnos a crecer en libertad, armonía y plenitud.

Sé que en estos tiempos es difícil ser una mujer complicada. Actualmente, la mayoría de los hombres busca relaciones fáciles, chicas a las que puedan conquistar con palabrería impresionante y un poco de tequila. Yo no soy así, y me siento muy orgullosa de ser diferente. No me importa qué tan arduo sea, seguiré buscando a ese hombre igual de complicado que yo, que comparta mis valores, mis ideales y mis sueños. Sé que en algún lugar me está esperando, mientras tanto, seguiré viviendo como hasta ahora, feliz, libre y auténtica.

Autor intelectual: Adriana Prado  



     Compartir         Compartir