Qué triste es decir que a tu lado las últimas semanas no han sido del todo fáciles. A veces creo que ya no te conozco del todo. Tus constantes cambios de humor comienzan a marearme. Un día estamos bien y dos mal. A ti todo te parece disgustar y a mí ya no me es tan fácil observar y callar.

Comienzo a desesperarme y es que me resulta tan difícil ver y entender como ahora parecemos dos extraños que solamente comparten una historia y momentos en común; si para ti ambas te son insuficientes para continuar ¿por qué no lo dejamos?

Porque no eres sincero y me dices que el amor se te ha acabado y si es que hay alguien más entonces ¡dímelo! No te quedes callado, en tanto tiempo juntos creo que al menos merezco que seas sincero, pero no me merezco tu absurdo comportamiento.

Si tan solo te sientes cansado, si piensas que hemos caído en la rutina y la monotonía nos está atacando ¡hablémoslo! ¡Hagamos algo! Quizás no sea tan tarde para recuperarnos y es que a pesar de todo yo aún te amo.

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Y es que hay miles de razones para intentarlo, ¡te juro que las hay!

Sé que como yo aún recuerdas nuestro primer beso cálido que en pocos segundos se volvió tan apasionado. Sé que no olvidas las primeras citas, aquel restaurante que se convirtió en nuestro favorito y el cual ya no hemos visitado.

Aquellas flores que me traías cada mes y los detalles sin motivo alguno que me solías hacer. No olvidas como yo aquellos juegos que nos hacían reír. Aquellas noches interminables de pasión, noches en las que me enseñaste a hacer el amor.

Y es que yo sé que no has olvidado. Tendrían que haberte borrado la memoria y creo que ni así conseguirías echarme de tu historia, ¿sabes por qué? Porque hay amores que dejan huella y el mío ha quedado así… marcado en ti.

Porque al menos yo sé que te he amado con todo mi ser, que he luchado cuanto he podido y he soportado el ver como a pesar de todo nos hemos perdido. ¡Y aquí sigo! Donde siempre esperando que un día al abrir los ojos sientas la necesidad de mí, de nosotros, de amarme como los días de ayer y continuar con todos aquellos planes.

Y es que sin mentir, yo aún deseo continuar, deseo que sigas ocupando tu lugar; ese lugar especial que tienes en mi vida, ese lugar que para nadie más tiene cabida, no aún, no hasta que tú decidas lo contrario.

Sé que los malos momentos no suelen ser siempre, pero últimamente se han vuelto más frecuentes. Ahora tu ausencia me visita con más frecuencia. Los silencios se han vuelto más prolongados y te juro que añoro los días pasados. Ahora una tonta pelea logra distanciarnos por horas y a veces por días.

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Y sin mentirte juro que me canso, me canso de ser yo la que tome la iniciativa, la que pida perdón cuando la culpa no ha sido mía. Me canso de ver como tu orgullo se crece y te hace el tratarme a veces tan indiferente. Y es que si tú ya ves todo perdido, porque no te sinceras y lo hablas conmigo ¿por qué no lo dejamos?

Y si tu decisión es continuar, si es que aun te ves a mi lado, entonces no me dejes más sola ¡luchemos! Porque yo no puedo sola, no puedo asumir el compromiso por ambos, necesito que pongas de tu parte, que muestres el interés que solías demostrarme.

Te quiero seguro de ti, para que vuelvas por completo a mí. No te quiero a medias, con dudas o a pequeños momentos. Sin duda alguna te amo con todo y tus malos momentos, con aquellos defectos que me hicieron enamorarme. Con aquella capacidad tuya para conquistarme.

Si algo tengo claro es que no merezco y que no quiero un amor incompleto, un amor que me ame un día sí y dos no y que no me dé lo mismo que le dé yo. Porque antes que tú, tengo claro que primero estoy yo. Porque aunque te amo, me amo más yo.

 Y como yo si tengo claro lo que quiero, te pregunto a ti: dime amor, ¿luchamos o lo dejamos?

 

Autor: Stepha Salcas



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