Recuerdo cuando te conocí, no fue un encuentro romántico, de esos que se leen en las novelas, fue algo muy real. Puedo decir solo una cosa, me gustaste tal vez demasiado; por un momento pensé que alguien como tú jamás me voltearía a ver o pensar en mí para algo romántico, pero pasó. Te conté mis secretos más profundos, la manera en la que percibía el mundo.

dejar ir

Tal vez no fui lo que esperabas, te quería a mi manera única y alocada, daba todo por verte sonreír y solo al mirarme en el reflejo de tus ojos me sentía completamente feliz, tu presencia era lo único que necesitaba para estar completo.

Toda relación tiene imprevistos, pero para que el amor perdure debe haber dedicación diaria y esfuerzo mutuo, arrepentimiento, perdón y muchas veces saber en qué momento ceder, las relaciones pasan por muchas etapas, las más hermosas y con el paso del tiempo las más dolorosas.

Hace mucho tiempo que por mi mente pasan recuerdos, esos momentos mágicos que vivimos donde cada noche después de tanto trabajar llegábamos a casa y encontrarte en línea, platicar por horas sin que el tiempo fuera un problema, la felicidad que nos invadía cada que nos veíamos, cuando en un beso  decíamos todo lo que nuestros corazones sentían.

  

Con el tiempo, esa relación tan bella se convirtió en algo tóxico, en donde la dependencia comenzó  a regir nuestro camino. No todos tenemos la dicha y la suerte de vivir relaciones tranquilas o normales, donde existe un comienzo lleno de entrega y pasión, una época de conocimiento y aprendizaje como pareja y un final que llega con la necesidad de seguir creciendo en otra dirección por caminos distintos.

En nuestro caso, todo terminó en desacuerdo, falta de amor, de entendimiento o simplemente porque ninguno de los dos se hizo cargo de echarle carbón a esa hoguera; y ahora sólo esperamos con dolor que se apague sola.

te controla

Fue una experiencia que generamos juntos, pero ahora  surge la pregunta. ¿Estoy siendo controlada? Lo normal es aceptar que todo tiene un ciclo, un principio y un final; la diferencia radica en que mientras algunos viven una relación otros mueren lentamente dentro de ella, como un suicidio emocional lento e interminable y no saben cómo salir de una relación destructiva y tóxica.

No  es fácil dar ese paso, pues siempre existirá el  temor a equivocarte  en tu andar, pero si trabajas en tus sentimientos  más profundos, en tu inconsciente, lograrás aprender a  controlar tus emociones, aprendes a distinguir cuando es tiempo de dejar ir,

Si, lo deseas, si te esfuerzas, es posible que logres olvidar ese amor que por un largo tiempo logró controlar tu futuro, es posible te liberes de ese pesado bulto.



     Compartir         Compartir