No puedo dejar de decirte cuán importante eres en mi vida y cuanto me has enseñado durante todo este tiempo que he estado a tu lado. Me has enseñado a ser mejor persona, a no detener jamás mis sueños y seguir adelante a pesar de todo. Contigo he comprendido la inmensidad del mundo y la manera en la que el destino utiliza tu pasado, mantiene tu presente y prepara tu futuro; el destino me ha traído hacía ti y me ha hecho ver el gran amor que jamás pensé sentir.

Puedo desvanecer dentro de tus brazos y comenzar a confundir un sueño con el mundo real. Me haces querer detener el tiempo y comenzar a vivir en una eternidad dónde podamos permanecer juntos y comenzar a crear nuestro propio mundo. Me has hecho sentir el mayor sentimiento que puede sentir el ser humano, me has llevado a permitir al corazón tomar aliento dentro de este amor que parece jamás desaparecer porque ha tomado fuerza durante todas esas cosas que he pasado a tu lado y que hemos podido sobrellevar juntos.

Si algún día de estos llegas a ver esto quiero decirte lo mucho que te amo y lo mucho que tengo que agradecerte, agradecerte por convertirme en lo que soy y por sacar el mejor lado de mi. Quiero agradecerte por estar a mi lado todo este tiempo y apoyarme en cualquier situación. Quiero recordarte cada momento que hemos pasado juntos, todas esas risas que hemos compartido, todas esas miradas que reflejan lo que el corazón quiere decir, todas esas palabras de amor que solo tu y yo podemos comprender porque es un lenguaje que solo nuestro amor ha podido construir. Te amo y no creo dejar de hacerlo algún día porque eres todo lo que siempre soñé y lo que siempre estuve esperando. Tú eres la única persona que me hace sentir amada y con la quiero compartir lo mejor de mi vida porque sé que tú sientes lo mismo y lo sé porque te has encargado de mostrarme día con día el gran amor que se oculta dentro de tu corazón. Me encanta pasar tiempo a tu lado y aprender todas esas cosas que tienes para mí, me encanta porque puedo ser yo misma y porque sé que siempre me has demostrado lo que realmente eres y lo que puedes llegar a ser. Sé que te conozco, pero sé que también jamás se puede terminar de conocer una persona, pero confío, confío en lo que me ha dicho tu cuerpo al abrazarme, confío en lo que tus labios me dicen al momento de besarme y puedo creer lo que tus ojos confiesan al momento de cruzar las miradas y mostrar la desnudez de los sentimientos de ambos.

Por último quiero confesarte que ha sido difícil el camino  y que he sentido temor de perderte, un temor que me recorre el cuerpo cada vez que en mi mente se dibujan imágenes dónde estoy sola, dónde tú ya no estas a mi lado. Por eso te pido que siempre luches por mí de la misma manera en la que yo lo haré por ti. Pedirte que trabajemos juntos para que esta historia  jamás llegue a su fin y que este amor algún día desaparezca.



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