Me preocupa lo que me dijiste la última vez que nos vimos, cuando te pregunte como estabas y me dijiste que “muy mal”, que no eras feliz, que muchas veces te sentías desesperado por los problemas que teníamos y que no encontrabas la manera de finiquitarlos de manera pronta, sabes muy bien que soy tu compañera, sabes que compartimos todo y eso incluye los problemas, somos dos caras de la misma moneda y nunca estarás solo ante cualquier cosa que te moleste o que te ponga mal.

Pero amor, siento que estas perdiendo la perspectiva, ¿puedes decirme alguna etapa de tu vida en la que no hayas tenido problemas?, ya sé que cuando éramos niños carecíamos de responsabilidades grandes, que solo debíamos dedicarnos a la escuela y uno que otro deber de la casa, pero incluso en ese momento teníamos problemas, la vida siempre es así, así que no te desesperes, ya encontraremos la manera de salir adelante, sabes que cuentas conmigo y que no estás solo, ¿acaso no es esa una razón suficiente para sonreír?

Sabes con todo esto me puse a recordar cómo era mi vida antes de estar contigo, y también algunas dificultades que tuve en ese entonces, puedo decirte que muchas veces me sentía completamente sola, desamparada, sin nadie que me comprendiera, que supiera exactamente lo que me pasaba, recordando eso y poniéndolo en perspectiva con nuestra situación actual, puedo decirte que prefiero estar en esta situación, porque aunque los problemas siempre han existido y existirán ahora no me siento sola, te tengo a ti y a nuestro hermosos hijos y son una razón suficiente para sentirme bien, no se trata de pelear por ustedes y tener una falsa sonrisa, es que me doy cuenta que este problema que ahora tenemos sería mucho más difícil de llevar sin tenerlos a ustedes en mi vida.

Es normal que sientas una intranquilidad, así es la vida, no siempre es de color de rosa, pero tampoco puede ser completa obscuridad, siempre tenemos razones suficientes para ser felices, solo hace falta que eches un vistazo alrededor, que te concentres más en lo que tienes que en lo que te falta y te aseguro que cuando te des cuenta de todas las bendiciones que te rodean no podrás evitar sonreír.

Porque ser feliz no es tener una vida perfecta, de hecho, nadie la tiene; ser feliz es reconocer que la vida vale la pena a pesar de las dificultades y que siempre tenemos una razón para ser felices, la diferencia la hace hacia qué lado mires.

Autor: Sunky

 



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