Por algo dicen que es mejor estar solo que mal acompañado. (Introducción)

Seguramente en más de alguna ocasión oíste a alguien decir: “más vale estar solo que mal acompañado”, y es posible que hasta lo hayas aplicado con alguna persona con la que no te convenía estar. Pues debes saber que no se trata solamente de un dicho popular, sino que es algo más que eso. ¿Qué pensarías si te dijera que es un hecho científico? Pues tal como lo lees, la ciencia ha confirmado recientemente que, por salud mental e incluso física, es preferible estar solo que mantenerse en una relación mediocre.

La Universidad de Bufalo de Estados Unidos realizó un estudio que concluyó que las relaciones de pareja con una alta calidad están asociadas a una mejor salud física y mental. Según uno de los responsables de la investigación: “un vínculo fuerte y estable definitivamente se refleja en la buena salud de los que están comprometidos en esa relación. Llegamos a esta conclusión gracias a una investigación que nos llevó dos años, y en la cual estudiamos la vida de parejas con relaciones serias conformadas por adultos jóvenes”.

Se les preguntó a cada uno de los  participantes sobre su relación, especialmente el nivel de satisfacción que tenían, el apoyo, el afecto, la conducta, la hostilidad, entre otras cosas. Y, según afirmaron los científicos, un tercio de los participantes tuvo cambios en sus relaciones. Así mismo, también se comprobó que mientras más larga y estable es una relación, mejor salud tienen las personas y, por el contrario, mientras más problemas tiene la relación de pareja, más depresión, problemas de conducta o de salud tienen quienes componen la pareja.

No obstante, hay quienes creen que lo importante es no estar solo, porque ven la soledad como algo negativo, como si fueran a ser juzgados de antisociales o ermitaños, es por eso que les da igual comprometerse y mantenerse en cualquier tipo de relación, incluso si esta es mediocre y negativa para su salud física y mental. Según los responsables de este estudio, no es raro que estas personas padezcan depresión, estrés, ansiedad, trastornos psicosomáticos e incluso problemas cardiovasculares serios. La recomendación, desde luego, es no inmiscuirse en relaciones tóxicas solamente por el miedo a la soledad, y hacerle caso a ese viejo dicho que dice: más vale solo que mal acompañado.

Autor intelectual: Andrea Araya Moya



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