Cuando la mentira es tan hermosa es cuando menos queremos dar cara a la realidad, es cuando buscamos mil maneras diferentes de convencernos que estamos bien, que no hay nada que temer, porque nos hemos convertido en esclavos de esa sensación que creíamos que era amor.

Debo darte un aplauso, porque después de todo no es fácil engañarme y sin embargo caí redondita en la palma de tu mano, me manejaste como a un títere, jalándome con hilos llamados promesas, cariños, y sueños, y es que cuando creía que ya lo había visto todo, cuando pensaba que ya nadie podía engañarme, terminé encontrándome contigo, quizás en parte es mi castigo, por haber sido tan egocéntrica de no creer que habría un actor mejor que aquellos que ya había conocido y descubierto antes.

En parte es por eso que te escribo, para reconocerte tu excelente talento para engañar, para manipular, para parecer tan casual, cuando la verdad es que tienes un maléfico plan en el que la presa soy yo, quiero reconocerte, porque al hacerlo sabré que fui derrotada por ti, y de esa manera aprenderé de mis errores y me levantaré más fuerte la próxima vez, como cualquier guerrero reconozco que me venciste, incluso en el terreno en el que me sentía más segura y ese es el poder distinguir a las personas que tengo enfrente, pues siempre creí que tenía la capacidad de darme cuenta cuando alguien frente a mi estaba mintiendo.

Me enamoré de ti perdidamente, como nunca lo había hecho, sinceramente me duele tener que aceptar que todos esos momentos tan maravillosos eran mentiras, que eran un espejismo en medio del desierto, pues aún ahora que te he descubierto me duele tener que deshacerme de ellos, me duele tener que aceptar que todo fue una mentira, y es que eso es lo malo de estar con personas como tú, pues uno no puede coleccionar buenas memorias de lo que pasó, en una relación normal en la que todo fue verdadero y después las cosas salen mal, al menos queda el consuelo de aquellos buenos momentos que se compartieron, pero con personas como tu ni siquiera puedes guardar un buen recuerdo.

No tienes idea de lo difícil que fue sacarte de mi corazón, de hecho creo que aún no puedo hacerlo por completo, no me imagino cuantas mujeres habrán quedado con el alma rota por haberte conocido, pues a pesar de considerarme fuerte, debo aceptar que me costó demasiado poder dejarte atrás, pues necesite reunir todo mi pinche valor para poder hacerlo, que lastima que existan personas como tú, pero ya que me has dado una gran lección te voy a devolver el favor, “Todo en esta vida, tarde o temprano se paga”, eso es algo que creo fervientemente, y ojalá que seas lo suficientemente inteligente para dejar de hacer eso que hiciste conmigo y seguramente con muchas, no lo digo porque me preocupe por ti, lo digo porque me preocupa el daño que una persona como tu puede hacerle al corazón de alguna chica que no sea tan fuerte como yo lo soy, y quizás cuando te llegue la factura, el momento de pagar todo lo que has hecho el dolor pueda ser tolerable, porque si sigues como vas, cuando te toque pagarlas todas te vas a retorcer en el infierno del dolor.

Autor: Sunky



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