Cuando cada uno tiene su propio dueño, su propio mundo, suena trágico, pero no, aunque no creo en la casualidad, si creo que existe la causalidad y sé que el volverte a ver de nuevo es porque el universo nos tiene preparado algo muy especial.

¿Cómo es posible? me pregunto… que el tiempo y el espacio se detengan cuando hablo contigo, cuando te veo mi rol de quinceañera se vuelve flor en piel y permite que te sienta, aunque no estés conmigo, que reviva tus besos, aunque tus labios no lo sientan, sentir tu aroma, aunque no me abraces, solo con escuchar tu voz mi corazón vibra como si todo lo que ocurrió entre nosotros hubiese sido ayer.

Me permito pensar que este loco y absurdo sentimiento es amor, quizás, fuerte plusvalías, cuando solo hablamos y muy de vez en cuando nos vemos, pero lo que, si se es que este sentimiento va más allá del físico o de la pasión de una noche, este sentimiento tan indescriptible, tan inexplicable, llena mis días de alegría, me arreglo, me visto, me veo en el espejo y veo allí mi verdadero reflejo, soy linda, bella porque tú me lo haces sentir.

Aunque nos separen millones de kilómetros de distancia, solo son eso kilómetros, pero en mi corazón, cuerpo y mente solo son apreciaciones subjetivas, porque te siento aquí, si aquí dentro de mí. Cuando me levanto en las mañanas y doy gracias al creador por un día más de vida, y me pregunto porque sonrío, porque sé que estás ahí siempre ahí para mí.

Transcurren los días y en los momentos en que me deprimo voy y te busco y siempre estas hay, con tus palabras de apoyo, con tus eternos besos a la distancia, con tus calurosos abrazos a lo lejos, para reconfortarme en aquellos días difíciles.

Pero doy gracias a la vida, por haberte puesto de nuevo en mi camino, y al universo le estoy inmensamente agradecida por detener el tiempo y el espacio cuando a pesar de la distancia estoy contigo.

El famoso cliché “donde hubo fuego, cenizas quedan” es cierto, lo puedo comprobar, tuvieron que pasar 20 otoños, para dar crédito a este dicho, y poder gritarle al mundo entero que te quiero igual que hace tantos años, pero debo hacerlo en silencio, como un silencio inocente porque nuestras vidas ya tienen rumbos definidos.

Recuerdo con gran premura que los vientos de agosto trajeron cenizas y con estos recuerdos de juventud que te hacen renacer de nuevo, tu nombre es el sin nombre que no se puede mencionar y  se debe guardar en el baúl del que no se tiene llave, y que aunque mis labios estén deseosos por gritarlo al viento, está prohibido y aunque me muerda mis labios y de ellos solo brote sangre, será un líquido sutil y suave y mi dolor no se compara con el deseo de volverte a ver, así se por un instante o por una noche entera.

Si tengo que esperar por tus labios deseosos de unirse a los míos, por tus brazos ansiosos por sostenerme en ellos, por tus ojos para perderme en su infinidad y finalmente en tu cuerpo para saciarnos uno con el otro y fundirnos en uno solo, no importa esperare días, meses años y lo que tenga que esperarte mi gran amor prohibido, impensable, mi amor imposible, mi amor secreto.

Por: LUNA



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