Hay ocasiones en las que es inevitable preguntarse ¿Dónde están quedando nuestros valores?, como es que ahora parece tan común que las personas engañen, que se aprovechen de los más inocentes, y que todavía se sientan orgullosos de eso, ¿en que momento la persona que dice la verdad y que afronta sus errores se convirtió en un pendejo?, ¿en que momento las personas que se entregan, que se enamoran de verdad y que son fieles se convirtieron en un pasatiempo para los demás?

Y es que en verdad me parece tan molesto que ya la mayoría de las personas piense de esa manera, cuando tu confías y te entregas, cuando eres sincera, cuando solo buscas el bien común, todos los demás te ven como una tonta, y sobra quien trate de sacar partido de esa manera tuya de ser, estamos viviendo en un mundo tan retorcido que ahora las pocas personas que quedamos con valores somos aquellos que parecen bichos raros, pareciera que estamos fuera de lugar, fuera de tiempo, y en más de una ocasión puede ser tentador tomar la salida fácil y unirte al grupo de mentirosos, tramposos, y cobardes.

Debo aceptar que apunto estuve de convertirme en alguien como tú, pero gracias a una amiga he podido encontrar una solución alternativa, una manera de darme cuenta cuando alguien está tratando de engañarme, porque puedes practicar todo lo que quieras tus mentiras, puedes perfeccionar hasta el último detalle, pero nuestra existencia no nos creó con el fin de mentir, engañar es algo a lo que el inconsciente trata de resistirse, y aunque puedas manejar una buena modulación, y tengas una increíble técnica de memorización para tus mentiras, no puedes controlar los reflejos de tu cuerpo.

Así es, tu cuerpo me dice cuando estas mintiendo, y aunque no sea cien por ciento certero, con eso y mi instinto puedo darme una idea de la clase de persona que eres, y lo siento, pero tú no me generas confianza, tu cuerpo me dice que me mientes y ya no quiero ser el juego de alguien más, lárgate de mí vista porque, aunque hay una probabilidad de que me esté equivocando contigo, hay muchas razones y mensajes que me dicen lo contrario.

Puedes tratar de esconderte de mí, pero ya no soy tan fácil de engañar como antes era, porque tus ojos me dicen aquello que intentas ocultar.

Autor: Sunky

 



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