No soy ajena a todas las problemáticas que existen, sé que si uno lo quiere hay demasiadas razones para vivir hechos polvo por tanta crueldad, por todo el desinterés que hay en la gente por las demás personas, es un hecho que cada vez las personas son más egoístas y que encontrar a personas buenas es cada vez más difícil, sé que existe hambre, matanzas, odio, y que en cualquier momento un huracán, un volcán o un presidente estúpido puede venir y terminar con nuestro mundo como lo conocemos.

¿Pero que acaso esto no es una razón también para ser felices?, a final de cuentas nadie sabe cuánto tiempo le queda, todos podemos considerarnos bendecidos y afortunados con el simple hecho de tener salud, pan y techo. Hay algunos que tienen todo lo necesario para ser felices, pero deciden concentrarse en aquello que les falta, en frustrarse por conseguirlo, sin disfrutar el camino, y eso es lo que yo siento que está mal, siempre hay algo nuevo que lograr, siempre tendremos algún problema, inconformidad o necesidad, no conozco a nadie que sea la excepción a esta regla, por más dinero, por más fama, siempre hay problemas y somos a nosotros a final de cuentas los que deciden qué cara de la moneda quieren tomar.

No soy una tonta que desconoce todo y es feliz por ignorancia, soy una persona que ha decidido concentrarse en lo bueno y dar gracias todos los días por aquello que tengo, por mi trabajo, por mis amigos, mi familia y en los momentos que me ha tocado vivir el amor, también doy gracias por poder experimentar esa emoción tan grande, tan fuerte, tan mágica, así es mi forma de ser, yo he decidido ser así, porque me siento mejor, porque soy más feliz, y simplemente trato de sacarle el máximo provecho a esta vida que no sabemos nunca cuándo terminará.

Así que no me detengo cuando tengo una idea sobre algo que me brinde felicidad, ni me interesa lo que los demás puedan decir de mí, si algunos se alejan que lo hagan, segura estoy que otros se acercaran, a fin de cuentas soy yo la responsable de mi propia vida y mi felicidad, yo no pierdo mi tiempo criticando a los demás, ni escuchando sus murmuraciones, que hable el que quiera hablar, porque a final de cuentas y a pesar de toda mi locura, siempre encuentro personas que me quieren acompañar, gente con quien puedo ser como yo quiero, con quienes fluye mi verdadera esencia y eso también creo que es una bendición, “siempre hay un roto para un descocido” y si tengo que pagar mi felicidad con el reproche y la reprobación de muchos que así sea, porque si les hago caso de cualquier forma ellos no vendrán a hacerme la vida mejor.

Por eso insisto en que se necesita mucha locura para lidiar con tanta realidad.

Autor: Sunky

 

 

 



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