Es una lástima que seas igual de idiota que tus antecesores, es una lástima que no seas capaz de valorar aquello que tienes enfrente, que quieras unirte a la cantidad innumerable de hombres que tratan de excusar sus estupideces con la típica frase “nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde”, y que con esa disculpa, unas flores y nuevas promesas vacías intenten volver como si nada hubiera pasado.

Pero ¿sabes que es lo malo en tu plan?, que, si pasó, no tengo memoria de pez para olvidar lo que hiciste, y sinceramente no quiero darte otra oportunidad, la experiencia me ha enseñado que nadie realmente valora la segunda oportunidad más que la primera, y si hay quienes sean capaces de cambiar es algo en lo que no quiero perder mi tiempo y mis sentimientos en averiguar, deja ya ese chantaje tan usado, porque ni siquiera para pedir una segunda oportunidad fuiste original.

Hay personas que no nos contentamos con ser el juego de nadie, y me temo que te has topado con una de ellas, no puedo creer nada de lo que dices, en verdad estas perdiendo tu tiempo, porque el amor y la confianza que alguna vez te tuve se fueron en el preciso momento en el que me entere de lo que estabas haciendo, con palabras y promesas no puedes borrar el pasado y aunque quieras “arreglarlo” nada puede hacerse para recuperar aquello que perdiste.

Si es verdad que aprendiste a valorarme como se debe, también deberías entender que yo no merezco estar con una persona como tú, con alguien que es susceptible a caer en sus impulsos, con alguien que ya falló al menos una vez, y digo al menos, porque yo solo me entere de una, pero quien sabe Dios cuantas veces habrás tenido alguna aventura similar.

Entiende que si no tengo a nadie a mi lado aún no es porque te esté esperando ni nada parecido, es porque me gusta tomarme mi tiempo para escoger a quien dejo entrar en mi vida y creo que debería ser algo más exigente en ese aspecto, porque no dejo de cometer el mismo error una y otra vez, de terminar escogiendo a aquellos que no saben reconocer el valor de una buena mujer que se entrega, que ama, que es cariñosa e incluso consentidora, tienen que perderme para poder enterarse de lo que yo valía en realidad.

Es una pena, pero yo no merezco tener a alguien de tu tipo a mi lado, porque el que falló fuiste tú y no yo, y debes entender que si me pierdes ya no me vuelves a encontrar, por más palabras bonitas, por más promesas que hagas, por más detalles que quieras darme, es demasiado tarde para ti.

Autor: Sunky



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