Sé que en esta decisión tuya de terminar conmigo están metidas muchas otras personas que plantaron mentiras y que manipularon las cosas de tal manera que me terminaras viendo mal, lo sé porque en un par de ocasiones escuche algunas platicas que tenías con ellas, sé que les tomó su tiempo pero al final lo consiguieron, lograron sembrar la semilla de la duda en tu mente, y para mi decepción les creíste abiertamente sin siquiera darme el beneficio de la duda, sin encararme y permitirme defenderme, y es que si ya es lo suficientemente doloroso para mí que les creas más a ellas que a mí que he estado a tu lado por todo este tiempo, que hemos compartido momentos buenos y malos, y que se supone me conoces, sin embargo te dejaste sumergir en sus engaños, y yo estaba lo bastante decepcionada como para a pesar de saber lo que estaba sucediendo no hacer nada.

Debiste haberme preguntado al menos, debiste venir a mí en el primer momento en el que nació alguna duda sobre mi lealtad o fidelidad, pero fue todo lo contrario, solo te dedicaste a buscar pistas que dieran valor a las palabras que te habían envenenado y con cada acto de desconfianza fuiste matando el amor que yo sentía por ti, quizás debí haber peleado por ti, y de hecho lo hubiera hecho si me hubieses dado mi lugar, pero por el contrario te dejaste engañar y terminaste diciéndome adiós.

Como dije he cometido errores, pero siempre fui sincera contigo, y ahora que has decidido apartarme de tu lado aun así te sigo estimando como una persona buena, como un hombre con buenos sentimientos y algo inocente, y es precisamente por esto último que me he dado cuenta de lo vulnerable que eres para aquellas personas que solo quieren aprovecharse de ti, sé que ahora mismo no lo entiendes, no lo vez, o simplemente no quieres pensar en eso, pero aquellas personas que te llenaron la cabeza de ideas sobre mí, lo hicieron con la intención de que estuvieras a su alcance para aprovecharse de ese rasgo tan lindo que tienes, pero que en las manos incorrectas se puede convertir en una vulnerabilidad de lo más grande.

Al menos creo que te quedo claro que yo te amé por lo que eras y no por lo que tenías, y me imagino que en algún momento vas a extrañar esas platicas tan interesantes que teníamos y que nunca se acababan, pero estas personas que te separaron de mi van a tratar de “consolarte” y de aprovecharse de ti, sacándote todo lo que puedan, a mí me haz decepcionado a tal grado que ya no quiero estar a tu lado, pero quiero darte un último regalo antes de decirte adiós de manera definitiva, este regalo es un consejo: “Rodéate de gente interesante, no interesada”.

Autor: Sunky

 

 



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