El tiempo es el concepto más relativo de todos. Nunca fue lo mismo una hora contigo que una hora sin ti, por lo que ahora los días tampoco tienen el mismo peso, antes eran efímeros y con ganas de más y ahora todo pasa a cámara lenta, dejando tanto tiempo vacío que lo lleno de recuerdos.

Lo nuestro fue un amor intenso, cómo una estrella fugaz apareció de repente iluminando hasta el último rincón del alma, pero sin más un día se apagó. Me sacudiste el alma, la vida, los sueños y hasta me hiciste creer que lo nuestro era tan mágico que hasta podían escribir un libro sobre nuestra historia… pero al final te fuiste y me dejaste con todos esos planes que aún quiero realizar.

¿Recuerdas esos días cuándo nos conocimos? ¿Cuándo nos mirábamos y sonreíamos entre tanta gente? ¿Cuándo el tiempo era menos tiempo con sólo abrazarnos? ¿Cuándo hablábamos de tantas cosas pero nunca nos quedábamos sin tema de conversación? ¿Cuándo éramos felices por cualquier detalle, broma o tontería? ¿Cuándo la vida era bonita por sólo poder vivirla a mi lado?

No lo sé, ya no sé si lo recuerdas, lo dudo desde el día que vi tu facilidad para tachar recuerdos, desde que desapareciste, me anulaste y todo te dio igual. No quiero mentir, aún me duele que te fueras, sólo porque sé que lo nuestro podría haber salido bien si tú lo hubieras querido.

Me ha costado entender que en algún momento antepusiste tu filosofía de vida a mi persona, que en algún momento te cansaste de lo estable y quisiste revivir la magia del principio con otra persona, que en algún momento te dejó de importar mi vida, mi persona, mis problemas o lo que fuera, desde que te fuiste sólo te has esforzado por demostrarme que quieres que yo y lo nuestro desaparezca cómo si nunca hubiera pasado y que tu vida es mejor sin mí, y lo acepto.

Girl with a cup of tea reading a book

A pesar de que nada tenga ningún sentido, yo no me lo merezca y en este juego haya perdido, sé que algún día verás lo que perdiste por andar buscando lo que ya tenías. No volveré a pedirte que te quedes porque el quedarse es de propia voluntad, tú ya no estás y yo no me merezco amores a medias, amores a migajas.

Sigo sufriendo, llorando y maldiciendo que esto no sea una pesadilla. Pero todo pasa por algo y sé que esto pasó porque yo te sobreestimé y te quise sin darme cuenta que me merecía algo mucho mejor que tú. Ahora lo veo y a pesar de que eche de menos tu persona, sé que estos recuerdos se consumirán cómo la vela que me ilumina cuando te escribo por las noches.

Por: Tamara Santos



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